Salud

¿Qué es la audiometría y para qué se realiza?

Millones de personas alrededor del mundo presentan problemas en la audición. Por fortuna, los mismos se detectan de forma rápida con una audiometría. ¿Deseas saber más sobre ella? ¡Sigue leyendo!

Los problemas en la audición pueden afectar a cualquier persona, interfiriendo incluso con su desenvolvimiento en la vida diaria. Por fortuna, existen pruebas médicas que permiten valorar si este sentido se encuentra afectado. Una de ellas es la audiometría.

La pérdida de la audición es un problema de salud frecuente que afecta hasta al 25 % de las personas mayores de 50 años, según algunos estudios. La misma puede pasar desapercibida cuando solo existe dificultad para escuchar los sonidos de baja intensidad.

Una de las causas más frecuentes de la pérdida de la audición es la exposición constante a sonidos de alta intensidad, aunque también por patologías concretas. En este sentido, ciertos trabajadores deben realizarse una audiometría de forma periódica con la finalidad de detectar el problema a tiempo y tomar las medidas adecuadas.

¿Qué es la audiometría?

La audiometría es una prueba del área de la otorrinolaringología que permite evaluar la función auditiva de una persona en términos de tono, equilibrio e intensidad del sonido. Es capaz de distinguir si se encuentra afectado el sistema de conducción o el nervio auditivo.

La medición se realiza con un instrumento especial denominado audiómetro, el que emitirá sonidos con tonos e intensidades diferentes. El examen se centra en la exploración del oído interno, por lo que se recomienda combinarlo con una timpanometría. La timpanometría permitirá descartar afecciones del oído medio y externo, como la oclusión por cerumen.

En términos generales, esta prueba se puede dividir en 2: la audiometría de tono puro y la del habla. La primera determinará los sonidos más suaves y silenciosos que puede escuchar una persona, estableciendo así un umbral. Por su parte, la del habla evalúa qué tan bien se puede escuchar una conversación a diferentes tonos y en situaciones cotidianas.

¿Cuándo es necesaria?

La audiometría siempre es necesaria cuando se sospeche de una disminución en la capacidad auditiva de una persona. En la mayoría de los casos el problema lo nota un familiar o alguien cercano al enfermo, sobre todo por inconvenientes en la comunicación.

Otras señales de la pérdida de la audición incluyen escuchar la televisión o la radio con mayor volumen del habitual, e incluso hablar en un tono de voz más alto. Todas las personas diagnosticadas con sordera deben realizarse esta prueba de forma rutinaria para prevenir la progresión.

Algunas condiciones pueden generar problemas de la audición desde el nacimiento, aunque se pueden abordar con terapias génicas. Estos pacientes necesitarán un monitoreo constante con una audiometría desde temprana edad.

Por otro lado, existen condiciones que pueden causar problemas de audición a lo largo de la vida, entre las que destacan las siguientes:

Procedimiento de la audiometría

Es importante destacar que la audiometría es un estudio no invasivo, por lo que no presenta ningún tipo de riesgo asociado. Además, no requiere preparación previa y las personas serán capaces de retomar sus actividades diarias al terminar la prueba.

La evaluación se puede realizar en el consultorio médico, aunque la Sociedad Francesa de ORL establece que debe hacerse en un ambiente controlado acústicamente, con variaciones menores a 30 decibeles. Lo ideal es una habitación especial sellada.

Durante la prueba el paciente estará sentado en el medio de la habitación y el especialista le colocará el audiómetro en los oídos. Primero se iniciará con una audiometría de tono puro, en la que se estimulará el oído con sonidos de intensidad débil, los que aumentarán de forma paulatina hasta que el paciente logre percibirlos, estableciendo así el umbral.

La audiometría tonal deberá evaluar un oído a la vez, iniciando siempre por el lado más sano. La frecuencia de los sonidos también debe variar, comenzando con 1000 Hertz, para luego pasar a tonos más graves y luego a tonos más agudos.

Una vez establecido el umbral se iniciará la audiometría del habla, que permite explorar otros datos de utilidad. Primero se reproducirán sonidos dentro del umbral auditivo para determinar las distorsiones sonoras. Luego los sonidos serán sustituidos por palabras a diferentes intensidades.

La prueba en cuestión no causa ningún tipo de malestar ni molestia. Es muy rápida y suele tomar alrededor de 1 hora realizarla en su totalidad.

¿Qué significan los resultados?

Los resultados de la audiometría se mostrarán en una cartilla especial llamada audiograma. La misma revelará de forma detallada todos los sonidos percibidos por cada oído y su intensidad.

La hipoacusia se diagnostica cuando el umbral auditivo de una persona es mayor a 25 decibeles. La audiometría también permite valorar la gravedad de la situación, por lo que ayuda a determinar el tratamiento. De esta manera, el médico podrá notificar si es necesaria la prescripción de audífonos o procedimientos más invasivos, como un implante coclear.

Además, la prueba permite establecer si existe algún daño neurológico que esté causando el problema. Por si fuera poco, la presencia de distorsiones indicará la zona específica que se encuentra afectada.

La audiometría es una prueba segura y de gran utilidad

La audiometría es una prueba que permite valorar la audición de las personas con la finalidad de detectar problemas en la misma, como la hipoacusia. Se trata de un procedimiento rápido, confiable y que no conlleva ningún tipo de riesgos.

El diagnóstico precoz de cualquier patología auditiva es fundamental para frenar su progresión y evitar la pérdida total del sentido. De esta manera, es importante consultar al médico lo antes posible si presentas problemas para escuchar.

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