Salud

Qué es el clonus y qué lo causa?

El clonus es un signo que se caracteriza por sacudidas involuntarias del pie o de la rótula. Con menos frecuencia, puede aparecer en las manos. Te explicamos por qué se produce.

El término clonus se utiliza en medicina para referirse a una afección neurológica que se caracteriza por contracciones musculares involuntarias. La palabra procede del griego, significando ‘agitación’.

Se produce en el contexto de enfermedades que afectan a la vía piramidal. Esta es la que se encarga de controlar el movimiento corporal.

El problema es que estas contracciones pueden llegar a interferir en la vida cotidiana del paciente. Además, el signo aparece en numerosas patologías graves. Por ello, en este artículo te explicamos todo lo que debes saber al respecto y por qué se produce.

¿En qué consiste el clonus?

Como hemos señalado en la introducción, el clonus es un signo derivado de una afectación neurológica. Tal y como explica la Clínica Universidad de Navarra, se define como una serie de contracciones y relajaciones musculares alternadas de forma rápida.

Es un reflejo profundo que suele aparecer en un grupo muscular concreto. Por ejemplo, en la articulación del tobillo o en la rodilla. Se produce cuando se realiza una extensión brusca y pasiva de los tendones de esas zonas.

En algunas situaciones, el clonus es un reflejo fisiológico. Según señala un estudio publicado en Encyclopedia of Neurological Sciences, es algo común en los recién nacidos.

Sin embargo, en los adultos el clonus es casi siempre patológico. En estos casos puede ser signo de que hay una lesión en la vía piramidal. Dicha lesión puede producirse a nivel cerebral o en cualquiera de las fibras que descienden hasta los músculos y los tendones.

Tipos de clonus

El clonus suele afectar al pie o a la rótula. No obstante, aunque sea poco frecuente, en algunos casos se produce en las manos.

El clonus del pie aparece cuando se hace que el paciente flexione la pierna sobre el muslo. El explorador sujeta el pie desde la planta, flexionándolo de manera dorsal, y aparece el signo. Según afirma una publicación de Semiología Médica Fisiopatológica, son una serie de sacudidas de la extremidad.

Estas sacudidas se mantienen todo el tiempo que se tenga la postura. Es importante distinguir esto del fenómeno de la hiperexcitabilidad neuromuscular. En este último caso las sacudidas del pie cesan en un periodo de tiempo más breve.

Por otra parte, el clonus de la rótula aparece cuando se impulsa la rótula hacia abajo. Para ello, el explorador tiene que empujarla con los dedos. Al ser un movimiento más limitado, es más difícil de observar que en el pie.

¿Qué causa el clonus?

El clonus se produce cuando hay una lesión en la vía piramidal. Esta vía forma parte del sistema corticoespinal. Se encarga de transmitir los impulsos nerviosos relacionados con el movimiento.

Lo que ocurre es que el sistema nervioso central no consigue inhibir el reflejo tendinoso profundo. Por eso se incrementa la excitabilidad de dicho arco reflejo.

La fisiopatología exacta es desconocida. Se cree que uno de los mecanismos es la activación perpetua de los circuitos de estiramiento de los músculos. Es decir, cada sacudida muscular hace que se active de nuevo el reflejo en un círculo que no se acaba. También podría ser que a nivel del sistema nervioso central se produzca una orden para que dichos músculos continúen con el movimiento.

La idea que debemos destacar es que el clonus es una manifestación de una lesión que afecta a la neurona motora superior. Los médicos se refieren a esto como la lesión de la primera motoneurona. Por eso se suele acompañar de otros signos de hiperreflexia (reflejos exagerados).

Causas concretas

La lesión de la vía piramidal se puede producir a consecuencia de muchas enfermedades y situaciones. Por eso, el clonus es un signo untanto inespecífico.

Una de las principales causas del clonus son los accidentes cerebrovasculares. Una zona del cerebro deja de recibir sangre oxigenada y sus células se dañan.

También puede darse por traumatismos en la médula espinal. Los procesos infecciosos, como la meningitis y la encefalitis, pueden dar lugar a este signo. La esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune, se asocia.

Incluso puede producirse por tumores y abscesos. Es importante destacar que hay ciertos casos en los que el clonus aparece en el contexto de una intoxicación. La misma puede ser debido a fármacos, como los antidepresivos tricíclicos o los inhibidores de la recaptación de la serotonina.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnostico del clonus suele hacerse mediante un examen físico. El médico evalúa todos los reflejos y hace una exploración completa.

Además, se suelen contar las sacudidas que se producen. Una vez se ha puesto en evidencia la presencia del clonus, es esencial llevar a cabo un estudio completo para encontrar la causa. Para ello se suelen requerir una serie de pruebas complementarias.

Una de las más utilizadas es la resonancia magnética. Esta imagen permite observar con detalle los tejidos cerebrales. Es probable que también se prescriban análisis de sangre y de líquido cefalorraquídeo. Para obtener este último se debe concretar una punción lumbar.

Tratamientos disponibles para el clonus

El tratamiento del clonus va a depender de la causa. Por eso es importante realizar un diagnóstico adecuado.

De todos modos, se pueden utilizar una serie de medicamentos que reducen los síntomas. Son fármacos que actúan como relajantes musculares y sedantes. Por ejemplo, el diazepam o el clonazepam, que son benzodiacepinas. También el baclofeno o la tiazinidina.

Todos estos compuestos tienen efectos secundarios. Tienden a causar confusión, cansancio, somnolencia y mareo. Algunos de ellos con tendencia a la adicción.

Alternativas terapéuticas

Una de las alternativas para tratar el clonus son las inyecciones de toxina botulínica. La razón es que ayuda a que los músculos se relajen, impidiendo que se transmitan los impulsos nerviosos.

Las inyecciones de toxina botulínica tienen un efecto limitado. Al cabo de un tiempo sus efectos se mitigan. Por eso se requieren aplicaciones de forma frecuente, cada varios meses.

La fisioterapia se considera otro de los pilares del tratamiento. Mediante técnicas de rehabilitación se estimula el estiramiento de los músculos. También se trabaja en aumentar la amplitud del movimiento.

En algunos casos refractarios se puede recurrir a cirugía. El procedimiento quirúrgico se basa en seccionar los nervios que están causando las sacudidas musculares.

Un signo de algo más grande y grave

El clonus es una serie de contracciones involuntarias de ciertos grupos musculares. Los más afectados son los del tobillo y la rodilla. Este signo es típico de lesiones neurológicas que afectan la vía piramidal.

Como es inespecífico, es fundamental realizar un estudio exhaustivo para encontrar su causa. Existen ciertos tratamientos que ayudan a aliviar los síntomas. No obstante, lo principal es abordar la enfermedad de base.

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