Salud

El bienestar emocional es clave para la salud del discapacitado

Spread the love

Sólo el 34% de las personas con discapacidad se sienten satisfechas con su estado de salud frente al 74% de los españoles que no sufren ninguna discapacidad. Así lo reflejan los datos del I Estudio DKV sobre los hábitos de salud de las personas con discapacidad presentado en Madrid y elaborado por DKV Seguros en colaboración con Lúcid Agencia de Innovación.

Este informe pretende identificar los hábitos saludables de las personas con discapacidad, así como los contextos y situaciones que les permiten realizar rutinas y actividades para su bienestar, principalmente sustentado sobre tres pilares fundamentales: el bienestar emocional, el físico/orgánico y el social.

Según explica Pilar Díaz, profesora asociada de la Universidad de Barcelona y colaboradora en el estudio, “existen muchos factores que influyen en que estas personas se sientan insatisfechas con su salud, pero uno de los principales está en el bienestar emocional”. Muchos de estos pacientes, concretamente el 85% de ellos, sufren una discapacidad porque la han adquirido a lo largo de su vida y tienen que aprender a convivir con ella.

“Esto es muy difícil y requiere de mucha ayuda”, afirma. En su opinión, ·”el bienestar emocional es clave para estos pacientes”. Ser conscientes de su situación y asimilarlo es el primer paso para afrontar todo lo demás.

Por este motivo, considera fundamental “poner el foco de atención en los servicios de psicología para estas personas ya que muchos se sienten desmotivados y depresivos y no buscan ayuda porque sienten vergüenza o porque consideran que no les hace falta, cuando no es verdad”.

Para Díaz, “el problema emocional afecta tarde o temprano a la salud física de estos pacientes”. De hecho, según el estudio, “los pacientes que tienen una mejor percepción de ellos y de su salud son los que van menos al médico, por lo que tienen una mejor salud”.

Este mismo estudio también refleja que las personas que trabajan tienen mejor percepción de su salud. Según los datos, el 53% de los pacientes que no trabajan consideran que tienen mala salud frente al 27% de los que trabajan.

Hábitos buenos o malos

El estudio también ha analizado los hábitos que tienen estas personas en relación a su salud. Así, según la encuesta, realizada sobre una muestra de 400 personas  entre los 16 y los 65 años con un grado de discapacidad reconocida superior al 33%, los hábitos del cuidado rutinarios se encuentran plenamente instaurados. El 98% tiene una buena higiene diaria, el 90% acude a las revisiones médicas y el 90 por ciento sigue una alimentación saludable.

El problema viene en los malos hábitos. Según detalla David Camps i Russinés, responsable de Innovación Social DKV Seguros, “el 36,5% de los encuestados es sedentario o tiene bajo nivel de actividad. De los que se mueven, consideran caminar y las actividades acuáticas como las las mejor actividades. Otro dato negativo relacionado con la salud es que el 28,8% de los participantes en el estudio fuma” (un porcentaje superior al de los fumadores que no sufren una discapacidad que se cifra en el 23%).

En cuanto a las razones que les llevan a no cuidarse, los encuestados señalan la falta de motivación y de voluntad para hacerlo y que consideran “que el esfuerzo que requiere cuidarse no les compensa con los resultados que obtienen”.

Otra de las barreras que les impiden cuidarse es la económica. “El 34,1% de ellos no se lo puede permitir”, según destaca  Camps i Russinés, que recuerda la brecha salarial importante que existe en las personas con discapacidad en comparación con el resto.

Según sus datos, el sueldo medio de una persona discapacitada es de “19.000 euros anuales, frente a los 23.000 del resto”. Muchos no hacen deporte porque no pueden pagarse las actividades (17,8%), porque tienen ayuda para desplazarse (2,8%) o porque no conocen ningún club deportivo adaptado  para ellos (1,1%).

Sobre la asistencia al médico y al uso de recursos sanitarios que hacen estas personas, Díaz quiere acabar con el falso mito de que “los discapacitados están más enfermos y hacen mayor gasto sanitario que el resto de personas”. Esto no es así, de hecho, según el estudio “la mitad de los encuestados acude las mismas veces al médico que antes de estar en esta situación”.

Etiquetas

Añade un comentario

Pulsa aquí para comentar

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class