Interesante y curioso

Sánchez cree que Europa pondrá la “guinda” al pastel de los indultos

El presidente ha diseñado con todo el detalle el escenario para que la concesión de la medida de gracia se vea como la única vía de reconciliación. Y el broche podría venir desde Bruselas.

Ya no hay vuelta atrás. Habrá indultos parciales, basados en la “utilidad pública” y argumentados como la única vía de reconciliación no ya con los penados, sino con una parte de sus votantes, que constituyen un amplio espectro de la sociedad catalana. Se evitará entrar en conflicto con el tribunal sentenciador, pero sí se profundizará en la idea de que no puede considerarse “autoindulto” la concesión de esta gracia a los condenados, puesto que no se trata de miembros del partido en el Gobierno.

Pedro Sánchez preparó al detalle el escenario, así como los “golpes de efecto” que se han ido sucediendo. Con ellos, el Ejecutivo pretendía lograr un cambio de apreciación de la concesión de los indultos en la sociedad española. Y, pese a la tozudez de las encuestas en evidenciar y sostener un notable desgaste del PSOE, en el entorno del Presidente del Gobierno están convencidos de que la opinión pública ha empezado a virar  hacia la “comprensión”, cuando no la “aceptación” de la apuesta del gobierno. Pero todavía puede llegar un último “empujón” que, según los cálculos de miembros del Ejecutivo consultados por EsDiario, podrían llegar poco antes de la convocatoria de las próximas elecciones generales (a principios de 2024, de acuerdo con las intenciones del Presidente).

El último factor que baraja el entorno de Sánchez vendría de la mano de Europa, concretamente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que, según fuentes gubernamentales así como también jurídicas consultadas por este periódico, tiene serias posibilidades de fallar contra la condena impuesta a los condenados por el Procés (tanto el ex conseller Jordi Turull, como el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, presentaron en su día recursos ante el TEDH) por considerarla una “pena excesiva”, tal como ya se indica en los dos votos particulares emitidos por los magistrados Juan Antonio Xiol María Luisa Balaguer y adjuntos en el fallo del Tribunal Constitucional que, pese a todo, avaló esas condenas el pasado mes de abril, con siete votos favorables.

Si se confirma la previsión del Gobierno, que tiene sus propias terminales e informadores en el TEDH desde hace tiempo, el tribunal europeo podría anular la sentencia y dejar la puerta abierta a la petición de indemnizaciones por parte de los condenados. De ser así, el Ejecutivo se ocuparía de hacer valer la tesis de que “con los indultos, podemos haber ahorrado un perjuicio económico -asegura un miembro del entorno de Pedro Sánchez- al Estado español, además del “tirón de orejas” que nos puede caer”.

Si se confirma la previsión del Gobierno, el tribunal europeo podría anular la sentencia y dejar la puerta abierta a la petición de indemnizaciones por parte de los condenados

Si los hechos se producen como se prevé en Moncloa, el asesor áulico del presidente, Iván Redondo, pondrá en marcha la estrategia de comunicación e imagen del presidente “que se adelantó con acierto a una condena a España”.

La carta de Junqueras, las palabras de Ayuso sobre el Rey…

Por otra parte, en el entorno monclovita ven con relativa satisfacción lo que ya se ha producido hasta la fecha entorno a los indultos: la carta de Oriol Junqueras, que fue pactada con anterioridad con el entorno de Sánchez, empeñado en ver la misiva como la “garantía” de que ERC no va a volver a la vía unilateral y de vulneración de la Ley; lo que consideran un “pinchazo” del PP y de su líder, Pablo Casado, en la manifestación de la madrileña Plaza de Colón y “el regalo que nos han hecho” como describe un miembro de la dirección del PSOE a la polémica generada por el propio PP sobre el papel del Rey y los indultos, tras las palabras de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.

Por último, también pactado al detalle entre el propio presidente Sánchez y el presidente de la patronal catalana, Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, el presidente del PP, Pablo Casado, asistió en Barcelona a una “merienda” de empresarios catalanes que convirtieron a Casado en su tierno bocado, pese a sus vanos esfuerzos por extender su postura contraria a los indultos.

Aunque los empresarios catalanes pillaron por sorpresa e hicieron sentir incómodo a Casado, fue sin duda el “patrón de patronos”, Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, en cuya estructura se integran no pocos ex dirigentes y miembros del PP de antaño, el encargado de dar el último “espaldarazo” a los indultos, para volver a una situación de “normalidad, dentro de la Ley”.

Para el entorno de Sánchez esas palabras de Garamendi  son la penúltima “puñalada” a Casado.

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