Interesante y curioso

Casado asume la movilización del centro derecha y Sánchez reza para que pinche

La última batalla del curso político entre ambos no se librará en el Congreso, como pretendía el líder del PP, sino en Colón. Evitará la foto con Abascal y dejará el protagonismo a Unión 78.

Quería Pablo Casado que el último duelo político del curso entre él y Pedro Sánchez fuese un Debate sobre el Estado de la Nación. Lo pidió el líder de la oposición el mismo lunes 5 de mayo, de resaca de las elecciones de Madrid, al mismo tiempo que anunciaba el “cambio de ciclo”.

Podía suponer el jefe de filas de los populares que el presidente del Gobierno no le iba a conceder ese deseo, eso sería dejar que Casado le marcara los tiempos; pero lo que no podía imaginar es que el escenario de la última batalla sería, de nuevo, la plaza de Colón.

La manifestación del 13 de junio convocada por la plataforma Unión 78, que abandera Rosa Díez, servirá para que Sánchez y Casado midan fuerzas más allá de las encuestas, que desde el 4 de mayo pronostican -todas- una nueva mayoría de centro derecha.

Los socialistas pretenden que el 13-J pinche

Los socialistas lo fían todo a un pinchazo de participación como el que, según ellos, se produjo en febrero de 2019, cuando la famosa foto de Colón desencadenó el adelanto electoral y la posterior victoria de Sánchez.

En este punto hay que tener en cuenta que, aunque España ya no está en estado de alarma, sí hay restricciones sanitarias en cada comunidad. Y que, llegado el caso, la Delegación del Gobierno en Madrid podría limitar el aforo amparándose en la situación sanitaria.

Fuentes de la misma consultadas por ESdiario recuerdan que en el pasado, sin estado de alarma, se limitaron a un máximo de 50 los asistentes a algunas concentraciones. No obstante, no parece que vayan por ahí las intenciones de Sánchez. Sería contraproducente.

En el PP reconocen sotto voce que la idea de que fuera precisamente en Colón no les gustó de partida, y sugieren que Díez y los suyos podrían haber elegido otro emplazamiento con el que la izquierda no haya hecho tanta sangre.

El PP se implica hasta los tuétanos

No obstante, después de estudiar las opciones, Casado ha optado por implicarse hasta los tuétanos y movilizar el partido para que el 13 de junio se convierta en un clamor contra los indultos a Oriol Junqueras y el resto de cabecillas independentistas en prisión.

De manera que el PP pondrá los autobuses que Unión 78 no puede poner. A la plataforma cívica le faltan medios pero le sobran ganas. “Unión 78 es una plataforma cívica, no tiene estructura. Os animamos a organizaros para acudir”, escribieron el fin de semana en Twitter. El PP sí tiene una gran capacidad movilizadora, como volvió a demostrarlo en las protestas contra la ley Celáa, también convocadas por la sociedad civil.

“En manos del PP está sacar el partido a la calle”, resumió este lunes Teodoro García Egea. Tanto se han comprometido los populares con el 13-J que en su comparecencia desde Génova 13 el secretario general reivindicó el pasado popular de uno de los fundadores de Unión 78, Carlos Urquijo, exdelegado del Gobierno en el País Vasco con Mariano Rajoy. “Si algún partido pudiera considerarse convocante…”, deslizó García Egea.

No obstante desde la dirección del PP explican que aunque compartan manifestación y causa con Vox y Santiago Abascal, tratarán de evitar una foto conjunta. Las delegaciones de uno y otro partido irán cada una por su lado.

En febrero de 2019 los convocantes de aquella concentración sí eran los partidos políticos, en concreto Ciudadanos y el PP fueron -por ese orden- los primeros y después se unieron el resto. E incluso hubo un manifiesto pactado también con Vox que leyeron tres periodistas. De ahí que la foto tuviera que ser la que fue.

En esta ocasión lo previsible es que, al menos Casado, ceda el protagonismo y la pancarta a Díez y el resto de promotores.

Aunque la apuesta del PP por el 13-J es inequívoca, desde el partido quieren poner el énfasis hasta ese día en las acciones que sí están promoviendo ellos. En primer lugar, las mociones contra los indultos presentadas en todos los ayuntamientos, diputaciones, cabildos insulares etcétera para obligar a los socialistas a retratarse.

En segundo, la vía judicial contra los indultos. Y por último, la recogida de firmas que iniciarán los próximos días en toda España.

El grito de Colón coincidirá, además, con el desenlace de las primarias andaluzas, que supondrán unan enorme derrota interna para Sánchez si gana Susana Díaz (y no está nada claro). “La fecha del 13 de junio no es casual, la derecha sabe que yo no soy su candidato”, señaló Juan Espadas asociando una cosa y otra.

Si mayo fue un mes funesto para Pedro Sánchez, junio puede no irle a la zaga.

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