Historia

La mentira de la Leyenda Negra que sonroja a los ingleses: así borraron del Pacífico al Imperio español

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Manuel P. VillatoroABC

Ángel Miranda, autor de «Carrión, un canalla sin ventura», recauda fondos a través de Verkami para la publicación de una nueva novela histórica sobre un personaje tan olvidado como obviado en nuestro pasado

Las andanzas de los españoles en el Pacífico son, para el guionista Ángel Miranda, las grandes desconocidas del pasado. Pero no solo eso. Según explica a ABC, tampoco están exentas de padecer los sinsentidos que la Leyenda Negra ha extendido a lo largo de los siglos. Desde convertir al pirata Francis Drake en el primer circunnavegador del mundo, hasta arrebatar el descubrimiento de algunas remotas regiones a nuestro imperio. extendido. Por ello, el divulgador histórico ha elaborado la novela histórica «Carrión, un canalla sin ventura». Obra para la que recauda fondos «crowdfunding» y que incluirá, entre otras tantas cosas, un audiolibro teatralizado. Porque, para él, era básico narrar la historia vida de un personaje (Juan Pablo de

Carrión) que reúne las dos características anteriores: ha sido olvidado y apaleado por la propaganda exterior.

Portada del libro
Portada del libro

¿Fue el XVI el siglo que más marinos destacados del Imperio español dejó para la historia?

Sin duda fue un momento clave. Tuvimos grandes hazañas marítimas antes y después, pero a mí me apasiona especialmente el siglo XVI por su talante aventurero. Quiero decir, el mundo aún estaba “por descubrir”. Aquellos increíbles marinos se aventuraban hacia lo desconocido a un nivel que pocas veces se ha vuelvo a ver a lo largo de la historia. Es la aventura pura, el viaje en su esencia misma. Me fascina ese siglo y he intentado reflejarlo en el libro.

¿Qué le debe el comercio, la navegación y el Pacífico al Imperio español?

Tras lograr asentarnos en Filipinas y encontrar las corrientes que nos permitieron volver hasta Nueva España a través del Pacífico, prácticamente conectamos el orbe por vez primera. El Galeón de Manila, la mezcla y el influjo de culturas, comercio y personas que hubo entonces entre Asia, América y el continente europeo fue tal que lo cambió todo. En cierta medida, el mundo moderno que hoy conocemos es la herencia de aquellos portentosos años. Gracias a las figuras históricas que conocemos y a hombres que pasaron más desapercibidos como el propio Carrión y todos los demás a los que intento rendir homenaje en las páginas de la novela. Me parece un momento histórico tan atractivo como crucial. Es una pena que no sea tan conocido como lo acontecido en América. Por eso he decidido escribir una trilogía al respecto. Las aventuras y acontecimientos que tuvieron lugar en oriente esos años, entre mundos tan dispares, darían para una saga en sí misma.

Conocemos la labor de la leyenda negra en la conquista de las Américas… ¿Qué mentiras se han extendido sobre las exploraciones del Pacífico?

En el caso del Pacífico creo que existe más desconocimiento que leyenda negra, lo cual no sé si es mejor o peor. Directamente ha sido borrado de la memoria colectiva, cuando es un momento histórico apasionante y cuando disponemos de unas narraciones fidedignas que hacen volar la imaginación de cualquiera. Una pena. Sí cabría mencionar los pueriles intentos de hacer pasar a Drake y compañía como los primeros circunnavegantes o como descubridores de islas y tierras que los españoles pisaron por vez primera. Aunque en Asia los españoles eran una minoría, compartieron protagonismo y lucharon al lado de muchos americanos e italianos. Cabe destacar la importancia de las primeras universidades americanas en la formación de los misioneros (idiomas, medicina, botánica o ingeniería) para mejorar la vida de las gentes en Filipinas, algo que se dio durante siglos.

Carrión, según el autor de la novela (imágen incluída en el libro y cedida a ABC)
Carrión, según el autor de la novela (imágen incluída en el libro y cedida a ABC)

Lo cierto es que las desventuras de Juan Pablo de Carrión bien daban para una novela… ¿Quién era este curioso personaje antes de viajar por primera vez a Filipinas?

Precisamente ahí reside parte del atractivo narrativo del personaje. Se sabe muy poco acerca de su infancia y su juventud, más allá de que vivió en Carrión de los Condes. Al contrario que las grandes figuras históricas de la época, Carrión es un hombre de pasado misterioso. No se conoce a ciencia cierta cómo llegó a adquirir los conocimientos náuticos necesarios para convertirse en piloto, viajar hasta la Nueva España o forjar ese carácter tan particular.

Sin embargo, hay pistas para poder realizar una interpretación. Desde la situación social de la época, con la batalla de Villalar en Castilla y la resistencia a Carlos I removiendo los cimientos de muchas familias, a hechos como que el futuro virrey de la Nueva España, Luis de Velasco, fuera paisano suyo con casi la misma edad. Si tenemos en cuenta que años más tarde entrarían en contacto… empieza a dibujarse una historia. Además, mi investigación me ha ofrecido nuevos datos como un hermano con el que vuelve a cruzarse en Méjico y Filipinas, o incluso sobre sus herederos.

Con todos estos datos, utilizo la figura de Carrión como hilo conductor para narrar y explicar la maravillosa odisea que vivieron los españoles en las islas de oriente y los viajes hasta ellas. Para ello me sustento siempre en una profunda documentación sobre las fuentes originales y señalo claramente qué corresponde a la ficción y qué se cuenta tal cual ocurrió, apéndice que personalmente hecho en falta en muchas novelas históricas.

¿En qué expediciones participó y por qué fueron un fracaso?

Fue piloto en la expedición de Villalobos, que tenía como misión lograr asentarse en las islas que ellos mismos bautizaron como Filipinas. Aquel viaje resultó ser una terrible y apasionante sucesión de desventuras: tormentas, hambruna extrema, peleas con los nativos y, finalmente, contra los portugueses. Los pocos supervivientes, entre los que se encontraba Carrión, acabaron presos. Dos razones de peso en cuanto a su fracaso: las siempre traicioneras aguas, las continuas batallas y la gran distancia que los separaba de la metrópoli y los virreinatos.

Mientras los portugueses tenían cerca el socorro de la India, los españoles llegaban allí y quedaban aislados. Por eso se hizo crucial encontrar el mítico Tornaviaje, la ruta marítima que les permitiera volver sobre sus propios pasos hasta la Nueva España, a través del Pacífico. Ahí es cuando aparece de nuevo el nombre del Carrión, en la preparación de la expedición llamada a lograr tal gesta, la de Legazpi. Y, sin embargo, tras dejarse la piel en organizarla y llegar a escribir cartas al propio Felipe II, quedó en tierra debido a sus desavenencias con el gran marino Andrés de Urdaneta y a unos asuntos turbios en el Puerto de Navidad, donde se preparaban las naves de las expediciones.

¿Cómo pudo pasar del amor al odio con Urdaneta?

Como escritor, me apasionan los conflictos entre personajes, son la sangre que mueve el alma de una historia. Pues bien, no he podido encontrar mejor choque de personalidades que el que tuvo lugar entre estos dos grandes marinos, Carrión y Urdaneta. Ambos fueron hombres increíbles, testarudos y visionarios, con caracteres complejos e interesantes a juzgar por lo que sabemos de ellos.

Como no podía ser de otra forma, sus diferencias les hicieron entrar en confrontación. Cada cual tenía una opinión diferente sobre la ruta y estrategia que debía llevar la flota de Legazpi para cumplir con éxito su misión de asentarse en Filipinas y encontrar el famoso Tornaviaje. Hasta aquí, solo eran dos opiniones diferentes. Pero tras leer las cartas de ambos al propio rey, sorprende la mala sangre que se fraguó y que acabó resultando en que Carrión se quedara en tierra. Sin embargo, Urdaneta recibiría una última y desagradable sorpresa de parte de Juan Pablo cuando, ya navegando, hubo de abrir ciertas instrucciones selladas de la Corona que le obligaban a cambiar el rumbo.

Aunque no está documentado, todo parece indicar que los personajes coincidieron en más de una ocasión, dado que fueron de los pocos supervivientes de los viajes previos a aquellas islas. Por eso, la relación entre ambos y sus vivencias juega un papel crucial en mi novela. He intentado otorgarle peso narrativo y emocional, que refuerce la ya de por sí emocionante odisea descrita al detalle en las relaciones de aquellos marinos.

Es curioso que le persiguiera la Inquisición… ¿Cómo fue posible?

Al fin y al cabo, la Inquisición, más allá de los mitos en torno a ella, era un organismo dedicado a velar por el cumplimiento de ciertas normas sociales. Por eso, era el lugar al que se acudía para resolver entuertos como el que recayó sobre Carrión: una acusación por bigamia. Será un asunto que trataremos en la segunda novela, pero tiene más enjundia de la que parece, tanto por la forma repentina con la que abandonó su matrimonio en España, como por su nueva pareja en Nueva España y la implicación de su hermano en el asunto con el Santo Oficio. Promete ser un momento muy intenso que saque a la luz las vicisitudes de la personalidad de Carrión en un momento en el que el peso del destino volvió a golpearle con fuerza para intentar hundirle. Pero, como sabemos, Juan Pablo era un luchador y un superviviente…

Una de las ofertas presentes en Verkamii
Una de las ofertas presentes en Verkamii

La mayor gesta de Carrión fue la lucha contra piratas japoneses, la cual no está libre de aristas. ¿Qué es verdad y qué mentira de esta contienda?

Al final, todas estas batallas y momentos históricos dependen mucho de cómo se interpreten y hasta qué punto ahondes en los hechos reales. Para el cómic donde narré la batalla de Cagayán‘Espadas del fin del mundo’, tuve la suerte de contar con el historiador Ramón Vega, especializado en esa época y en aquel territorio. Ramón buceó en la documentación original española y también en fuentes extranjeras como las portuguesas, holandesas y japonesas.

Respecto al tema de si realmente fueron “tercios contra samuráis”, queda claro que se trataba de una tropa española compuesta por un grupo variopinto de soldados, tanto veteranos como bisoños procedentes de España, Nueva España y la propia Filipinas, contra un grupo igual de variopinto de piratas japoneses, entre los que se encontrarían chinos, orientales y sí, algún ronin. Muchos habían participado en las guerras del período Azuchi-Momoyama (1568-1603). Por las descripciones, no nos cabe duda que tanto ronin (samurai sin señor) como guerreros ashigaru llegaron a enfrentarse con los españoles. Incluso llegaron a ser reclutados.

Para quien esté interesado en profundizar sobre el tema, no puedo por menos que recomendarle el cómic, donde encontrará una interpretación detallada y documentada de lo que ocurrió, de cómo pudieron desarrollarse esos acontecimientos. Además, dentro de unos años espero volver a afrontarlos en mayor profundidad en la tercera novela de la trilogía.

¿Qué novedades hallará el lector que adquiera esta novela?

Lo primero que considero novedoso es la fórmula narrativa. Una mezcla que intenta demostrar que el rigor histórico no tiene por qué estar reñido con una trama apasionante que te haga sentir que los personajes son de carne y hueso al tiempo que devoras capítulos llenos de aventuras. He intentado huir tanto de las novelas en las que el rigor es algo muy lejano, como de las que se constriñen a una numeración de hechos y datos que justifiquen las horas invertidas en investigación, convirtiendo a los protagonistas en seres planos y restando alma al esqueleto argumental. También estoy contento con el resultado obtenido buscando una voz propia para Carrión, con un lenguaje de época trabajado y documentado al detalle, que te transporta a ese momento histórico de una forma fluida y divertida. Especialmente con las injurias e insultos del momento, que le dan un toque de humor. Todo a través de una novela pura de aventuras y picaresca que homenajea a los clásicos.

Al ser esta mi tercera obra autoeditada, los conocimientos adquiridos y la relación directa con los lectores me permite ofrecerles una edición de lujo, digna de tener en la estantería, que cuenta con extras únicos como aparecer en agradecimientos, unas ilustraciones maravillosas del artista Alberto Taracido, o mapas y grabados de época.

Además, hemos producido un audiolibro innovador que utiliza tecnología holofónica para crear una sensación de sonido en tres dimensiones que te sumerge en las batallas o las navegaciones, al tiempo que te hacen sentir cómo Carrión pasea a tu alrededor contando su historia. No hemos escatimado esfuerzos tampoco en encontrar al actor de voz idóneo, alguien que parezca ser el mismísimo Juan Pablo narrándote de forma cercana sus memorias. O cómo el mismo dice: “sus esforzadas gestas y sus holgadas infamias, de forma sincera”.

Una de las batallas en las que participó Carrión, según el autor de la novela (imágen incluída en el libro y cedida a ABC)
Una de las batallas en las que participó Carrión, según el autor de la novela (imágen incluída en el libro y cedida a ABC)

¿Quedan historias por contar sobre el Imperio español?, ¿se pueden contar de otra forma?

¡Muchísimas! Contamos con una montaña de grandes historias y personajes, muchos de ellos injustamente olvidados o vilipendiados. Afortunadamente, cada vez son más los divulgadores que les dais voz y los aficionados que quieren saber más y más de ellas, apoyando proyectos como el mío y haciendo posible el éxito que están teniendo.

Yo, por mi parte, intento contarlas de otra forma, como bien dices. Mi reto personal es lograr ofrecer una narración apasionante, que destaque argumentalmente, bebiendo de las fuentes originales y el rigor histórico. Intento insuflar vida y personalidad propia a un género que a veces es demasiado homogéneo y en el que se repiten demasiado las mismas firmas año tras año. El éxito de los cómic ‘Espadas del fin del mundo’ y ‘Lezo’ parecen indicar que he encontrado un nuevo camino. Espero que mi primera incursión en la novela sea el principio de una gran saga y que todo el trabajo que he volcado en ella haga disfrutar a los lectores.

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