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SV 2021: El calculado docudrama de Tom y el contrato oculto de Olga Moreno con sus jefes

Tom ha soltado unas confesiones pretendidamente desgarradoras y sobrecargadas, a crédito, de unos intereses prefabricados. La otra, que se merece llegar a la final, insiste, y no se cansa, en arrojar un parte familiar que solo procura su tumba. ¡Insensata!.

Supervivientes 2021 le queda nada para tocar a su fin. A lo sumo, diagnostico, dos semanas o tres, estirando ese chicle que solo conoce Mediaset. Está todo a punto de cerrarse y los nervios se atisban y aprecian, evidentes o vedados según el momento. Carlos Sobera (60 años) lo ha calificado al inicio del percal como una noche de “acción, tensión y emoción”. No se equivocaba, aunque, lupa en mano, y siendo francos, más de lo mismo y mismo de lo más. Nominados: Tom, Alejandro y Olga Moreno.

Aquí, antes del meollo, os dejo mis deseos: Lola debe ganar este concurso; Olga, llegar a la final -ahora lo explicaré-; y Gianmarco, batirse en duelo con Lola. Esa es mi justa final, Dios -y votos- mediante. ¡Este ha sido, controlen la lágrima, el último Tierra de Nadie! Ay, siempre esa sensación vacía y hueca. De orfandad. Venga, venga, nos reponemos. Hablemos de Olga y Alejandro Albalá. Ahora resulta, aislados como están, que son íntimos. Cierran filas. Y a mí no puede por más que darme miedo sazonado con hartazgo. ¿Por qué no me sorprende de estos dos? ¿Qué hay en ellos que no me conecta?.

Van de víctimas para con los demás. El mundo contra ellos. Qué manido y sucio a puertas de una semifinal, ¿verdad? Nadie, casi nadie, se lo esperaba. Ironía, modo on. “Gianmarco dice que comemos como bestias”, le confiesa Albalá, estudio oxidado de piloto, a Olga, sin definición, estudios o pretensión. “Pues que no pregunten”, escupe la menda al tiempo que engulle algo a dos carrillos. “Quieren llegar a la final a cualquier precio”, opina Alejandro como si aquello fuera la mayor de las desvergüenzas en un reality. Tócatelos, Manolo.

En esas, Olga, brazos en garra, ella, tan tímida y apocada como era o la compramos o nos hicieron comprarla, le canta las cuarenta a Tom Brusse, quien se le encara. Aquí, veis, sí me gusta él. Tampoco es mucho pedir. Le dice a la mujer del Flores lo que el mundo, y el sentido común, piensa: “No me gusta tu forma de ser conmigo, los comentarios…”, “Hay dos grupos, porque tenemos nosotros más afinidad los 4 que los 6“. Y yo aplaudo a este francés sin miedo. ¿De qué va la adoptada Flores? No, resulta que no tiene aquello… Y se alía con Alejandro. O lo que es lo mismo: Jack a la tabla en Titanic. Una porquería de salvación.

¡Más cosas! Uno de los aspectos más comentados de la noche ha sido el look de Rocío Flores. Para que luego digan que ella huye de la polémica, que solo pretende ejercer de…¿abogada? ¿A qué se dedica esta chica? Ah, no, comentarista de Supervivientes, perdón. Pues va ella y se pone las mismas trenzas que su madre, Rocío Carrasco, en el debut de la tarde de este miércoles en Sálvame. ¿Le gusta o no le gusta la juerga a la niña? Mucho, muchísimo. Y seguimos para Bingo: Olga Moreno. Escuchen, hace unos días le dio las gracias a sus jefes, se acuerdan, ¿verdad?

Tengo teoría y nada descabellada. Esta dio las gracias a las altas esferas por algo y muy estudiado. No se le escapa una, por más hambre que pase. Esa frase estaba más que estudiada. ¿Qué pasó con sus altos jefes? ¿Cómo fue aquella charla pre Supervivientes, y a las puertas del maremoto Carrasco y su verdad? Dicen algunos que la convencieron, que le dieron alicientes suficientes para echarse al barro. Que, incluso, le prometieron otros recorridos. Ese contrato secreto. ¿Veremos a Olga Moreno siendo la nueva Ana María Aldón? Antes de aclararse, bonito tsunami, recadito o desquite. Mientras, vuelve a su monserga barata: sus hijos que no son hijos.

Ese discurso extemporáneo, aburrido, precalentado y chuchurrido de madraza que tira pa’ lante: “Entré con una responsabilidad aquí y unos niños… Y en España me lo he callado. Los he criado con responsabilidad y cero rencor. Mi marido sí que tiene los cojones bien puestos”. Y se hincha como los pavos… sin saber que ya vivimos en un mundo vegetariano para su discurso. Vamos, que nadie se la cree.

Y para terminar, drama, aunque barato, fatuo y sonrojante. Tom Brusse, en su puente de las emociones, se hunde. O lo intenta. Sobre la traición, sostiene, al borde del colapso: “He traicionado a varias personas, sobre todo a las amorosas. Hace un año, traicioné a Melyssa por Sandra. Hablar de este tema es complicado porque Melyssa ha hecho muchas cosas por mí y la he traicionado ante millones de personas. No sé en qué estaba pensando y ella me lo daba todo”. Y, arrodillado y roto, añade: “He traicionado a Sandra también, cuando ella también me daba todo.

Casi rozando el balbuceo, atina: “No entiendo lo que me pasaba en mi cabeza. Cuando alguien te da amor… yo voy a mi bola. No me lo puedo quitar de la cabeza. Le he traicionado con Melyssa al volver de la isla. También hace poco he sido infiel, he pecado. Le he sido infiel por primera vez y hace poco le he sido una segunda vez infiel. Una noche en Madrid… Se lo conté a Sandra unos días después”.

Ante una Lara Álvarez sin saber qué añadir, suma y sigue: “Ahora entiendo por qué estoy soltero. He hecho sufrir a mi familia por mis actos. Tengo culpa por no haber estado más con mi madre después de que falleció. Nunca estaba con mi familia, siempre con mis amigos. ¿Sabes cuando pierdes a tu madre y no has estado al cien por cien con ella? He hecho tantas cosas feas en mi vida. No me siento orgulloso: no he sido un buen hijo”.

 

Y por último mi Lola, mi ganadora: “La traición es lo peor que he hecho en plan pareja, pero traicioné la confianza de mi familia. Y la moralidad la tiré por los suelos. Me estoy refiriendo al otro reality, necesitaba sentirme mujer”. Y añade: “No me veía guapa ni mujer. Siempre tenía que dar yo, y cuando vi que podía ser libre y tener el mundo a mis manos… me tiré de cabeza. No vi en la traición a mí misma. A mis padres, que les prometí que no iban a sentir vergüenza de mí. En las redes se me machacó mucho, estuve en depresión. Mi actual pareja se lo comió todo. Me hicieron creer que era mala persona. Recibía mensajes de que tenía que suicidarme. Me creía mala persona”. GRANDE. Me confirman que el premio del ganador viaja a Honduras con nombre de ella. De Mujer. Y con coño.

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