Economia

La banca despedirá su ‘annus horribilis’ con pérdidas récord de 5.500 millones de euros

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Pese al beneficio ordinario esperado, las fuertes provisiones del primer semestre de Banco Santander condicionan el resultado conjunto del sector.

C’est fini. Bye bye. ArrivederciAdiós al fatídico 2020. La banca española inaugura esta semana la temporada de resultados anuales, para la que el consenso de mercado anticipa unas pérdidas históricas de unos 5.500 millones de euros. El ejercicio más difícil desde aquel terrible 2012, cuando el sector en su conjunto perdió 1.653 millones, según datos de la Asociación Bancaria Española (AEB).

Por aquel entonces, las provisiones también fueron protagonistas, aunque esa vez para sanear el riesgo inmobiliario. Ahora, ocho años después y en medio de la larga travesía en el desierto de los tipos negativos, los principales bancos del país se cargan de dotaciones frente al impacto de la pandemia sobre balances y calidad de los activos.

El colchón creado el pasado año por las entidades para protegerse contra la crisis las sitúa, sin duda, en un escenario mucho más positivo de cara a 2021, periodo para el que el consenso de mercado recopilado por Refinitiv augura una mejora notable de los beneficios. Especialmente ante la ola de reducción de costes en la que prácticamente todas las entidades están inmersas, así como en la esperada subida de los ingresos por comisiones tras las nuevas políticas aplicadas para ‘eliminar’ de su base a los menos rentables.

El impacto de las provisiones

La escandalosa cifra de pérdidas que el mercado espera para los seis bancos cotizados en el Ibex 35 está muy condicionada por las cifras de Banco Santander, que rendirá cuentas el próximo 3 de febrero. Es cierto que la entidad logró en el tercer trimestre dar la vuelta a la evolución de sus cuentas con un beneficio de 1.750 millones de euros. Pero en el acumulado hasta septiembre las pérdidas ascendían aún a 9.048 millones.

Desde la entidad ya explicaron que esperan cerrar el año con un beneficio ordinario de 5.000 millones de euros. Pero esa cifra no incluye ni saneamientos ni extraordinarios. Así que el consenso estima que las pérdidas del banco ascenderán a unos 8.400 millones a cierre de ejercicio, por el impacto de las provisiones.

Esa abultada cifra se verá compensada por los más de 1.200 y 1.000 millones de euros que los analistas esperan para BBVA y CaixaBank, respectivamente. La entidad comandada por Carlos Torres se anotó en el tercer trimestre un beneficio de 1.141 millones de euros, limitando las pérdidas conjuntas de enero a septiembre en unos 15 millones de euros, tras el deterioro por el fondo de comercio en Estados Unidos que ascendió a un total de 2.084 millones.

Los ingresos recurrentes y el control de costes serán clave para que el banco cumpla las previsiones del mercado el próximo 29 de enero (el mismo día que CaixaBank), cuando hará públicas sus cuentas anuales.

Bankinter estrena el calendario

La primera en rendir cuentas a inversores y accionistas será, no obstante, Bankinter, que estrena la temporada de resultados este mismo jueves 21 de enero. Pese a las dificultades por las que atraviesa el sector, los expertos estiman que la entidad presentará un beneficio de 266 millones de euros a cierre de ejercicio.

La cifra supondrá frenar en seco la evolución de récord tras récord anual en los resultados del banco en los últimos años. Pero a tenor del impacto de la crisis, es previsible que los inversores se den por satisfechos con esas cifras pese a que impliquen una caída a más de la mitad frente a los 551 millones obtenidos en 2019.

El 28 de enero será el turno de Bankia, que llega a una de sus últimas cuentas en solitario antes de que se concrete su fusión con CaixaBank en el primer trimestre de este año. Los analistas anticipan que la entidad habrá cerrado 2020 con un beneficio de 106 millones de euros, tras acumular 180 millones hasta septiembre. Es decir, la entidad podría presentar pérdidas en el cuarto trimestre del año.

Algo más complicado se presenta el panorama para Banco Sabadell, para el que los analistas esperan pérdidas en el periodo de octubre a diciembre que dejarían el beneficio total de 2020 en apenas 29 millones de euros (ganó 203 millones hasta septiembre).

Atentos a la morosidad

Una vez pasado el mal trago de las cuentas de 2020, las entidades seguirán trabajando para recuperar la senda del beneficio este nuevo año. Por eso mismo, las previsiones de los expertos están condicionadas a las decisiones que el sector vaya tomando ante la presión de los reguladores para que no se ‘duerman en los laureles’ de las provisiones.

Hace solo unos días, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, volvió a advertir al sector de la necesidad de elevar las dotaciones para afrontar el esperado aumento de los impagos por la crisis. De hecho, y según las nuevas previsiones de la agencia de rating S&P, la morosidad podría alcanzar el 10% desde el 4,57% actual. La firma cree, no obstante, que la prolongación de las ayudas a familias y empresas retrasará ese ‘pico’ hasta finales de año o incluso principios de 2022. Pero, finalmente, acabará saliendo.

El mensaje desde el Banco de España no es nuevo, pero sí cobra relevancia al producirse durante la celebración del Spain Investors Day y a unos días del inicio de la temporada de resultados.

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