Economia

Isabel II: el ‘Brexit’ también salva el ‘ladrillo’ de Su Majestad

  • Estos días se conmemora el quinto aniversario del referéndum en el Reino Unido
  • El patrimonio de la familia real ascendería a 28.000 millones, según Forbes
  • La fortuna personal de la Reina sería de 500 millones de dólares

Se cumple un lustro del referéndum que abrió la puerta a la salida del Reino Unido de la UE, pero el patrimonio inmobiliario de los Windsor no sufre el impacto.

Nos hemos acostrumbado a medir la vida por el número de presidentes de los Estados Unidos que ha conocido Isabell II, monarca del Reino Unido y Jefa de Estado de otros quince países del mundo. Su longevidad permite ubicar en el tiempo los acontecimientos que caben en casi un siglo de vida, como la Segunda Guerra Mundial, la unión política y económica de Europa o la salida del Reino Unido de la Unión Europea a partir del famoso referéndum del Brexit, del que ahora se cumplen cinco años.

Nadie antes ha tenido un reinado tan largo como el de Elisabeth Windsor en la Gran Bretaña, ni tan mediático, desde luego. Por qué se la recordará es algo que deben determinar tanto sus admiradores como sus críticos, pero sin duda dejará como legado una fortuna inmensa, con unos activos valorados en 28.000 millones de dólares, que “inyectan cientos de millones de libras a la economía británica cada año”, según Forbes. Claro que Su Majestad y su círculo más próximo no gestionan directamente ese patrimonio ni a ellos van a parar todos los beneficios. La historia es algo más compleja.

Si camina por el centro de Londres, es muy probable que acabe paseando por la elegante Regent Street, la calle que une Picadilly Circus con Oxford Street , y en la que hay que estar si uno quiere ser visto. Las marcas lo saben bien, por eso algunas, como Apple, Levi’s o Zara, la han elegido para instalar sus tiendas de referencia. ¿Y quién es el dueño del suelo sobre el que se levantan los edificios que acogen todas estas tiendas? La Corona. En concreto, The Crown Estate, la entidad legal que gestiona el patrimonio inmobiliario de la Reina a lo largo y ancho de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, aunque en realidad no pertenece ni a la soberana ni al Gobierno.

“La Corona tiene, pero no puede vender, cerca de 28.000 millones de activos a través de The Crown Estate (19.500 millones de dólares), el palacio de Buckingham (casi 4.900 millones), el Ducado de Cornualles (1.300 millones), el Ducado de Lancaster (748 millones), el palacio de Kensington (cerca de 630 millones) y [las posesiones de] The Crown Estate en Escocia (592 millones)”, escriben las periodistas Ariel Shapiro y Deniz Çam en un artículo publicado en Forbes en marzo. Asimismo, añaden que la Reina tendría unos 500 millones de dólares de activos propios, como arte, joyas o los castillos de Balmoral y Sandringham.

Tal y como explican, el ejercicio fiscal que acabó el 31 de marzo de 2020, The Crown Estate ingresó más de 700 millones de dólares, de los cuales más de 475 millones fueron beneficios. El reparto funciona de la siguiente manera: la familia real recibe un 25% de los beneficios de The Crown Estate, algo que se conoce como sovereign grant -un subsidio al soberano-, y el 75% restante va a la Hacienda Pública.

Según Forbes, el último sovereign grant que percibieron los royals fue de 120 millones de dólares, que la familia real utilizaría solo para cubrir los gastos oficiales y otros dispendios, como el pago de nóminas y el coste de la seguridad.

Pero existe también el llamado monedero privado de la Reina, el privy purse, con el que se cubren las necesidades personales de la familia real a través del Ducado de Lancaster, que en el año fiscal 2020 declaró un beneficio neto de 30 millones de euros. La asignación de Carlos, Príncipe de Gales, procedería en su mayoría del Ducado de Cornualles, que proporcionó unos ingresos de 50 millones de dólares en el ultimo año fiscal, a través del alquiler de tierras y propiedades.

Negocios en alta mar

La pandemia hizo mella en los ingresos del patrimonio de los Windsor, sobre todo en los primeros meses de confinamiento, ya que una buena parte está compuesta de zonas comerciales y de oficinas en Regent Street y St. James Street, y también de centros comerciales en otras partes del país. Según publicó The Guardian en septiembre del año pasado, el valor de los activos de The Crown Estate había caído unos 552 millones de libras en el año fiscal 2020, que iba del primer trimestre de 2019 al primero de 2020.

Pero, como apuntan desde Deutsche Welle en un artículo reciente, si bien todavía no se han publicado los resultados de la actividad de The Crown Estate del año fiscal 2021, las buenas noticias ya han llegado a palacio. “Una subasta a principios de este año de derechos sobre el fondo marino para [instalar] seis nuevas plantas eólicas en alta mar podría traer unos ingresos enormes”, apuntan desde el medio alemán, donde hablan de hasta 8.800 millones de libras para The Crown Estate en la próxima decada.

“Gestionamos los fondos marinos y la mitad de la costa de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, y desempeñamos un papel fundamental en el desarrollo sostenible de este activo nacional”, se lee en la web de la compañía que gestiona el patrimonio real. Isabell II es también desde ahora la reina de los mares.

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