Economia

China prepara una reforma para poder bloquear salidas a bolsa fuera del país

La batalla económica y cultural entre China y Estados Unidos se lucha ahora en el terreno bursátil. Una de las materias primas más importantes en el nuevo mundo digital, si no la que más, son los datos, y los dos gigantes pelean en este momento por mantener el mayor control posible de la información que circula por la red.

En esta lucha, las salidas a bolsa de empresas chinas en el mercado estadounidense se han convertido en una espina clavada para China, que lleva tiempo tratando de convencer a los gigantes del país para que salgan a cotizar en el mercado local, y evitar así que el regulador estadounidense tenga acceso a información sensible por parte de estas empresas.

Ahora parece que el Gobierno chino ha tomado la determinación de bloquear directamente la posibilidad de sus empresas domésticas de salir a bolsa en otros mercados y, según publican desde Bloomberg, el regulador estaría ya preparando una reforma para poder actuar en este sentido. Supondría cambiar una normativa que lleva en vigor desde 1994 y que ha permitido que un grupo nutrido de empresas chinas liste sus acciones en Estados Unidos, algo que a partir de ahora no permitiría el regulador chino.

Castigo a Didi Global

Por ahora, la insistencia por parte de Pekín no está siendo suficiente para conseguir su objetivo, ya que las firmas no han dejado de acercarse a Nueva York y otras grandes plazas bursátiles del país para colocar sus acciones en el mercado público.

Desde el arranque de 2021, un total de 34 compañías chinas han lanzado salidas a bolsa en EEUU, con una recaudación que asciende hasta los 12.400 millones de dólares, según Dealogic. Si nos remontamos una década atrás, la cifra supera los 76.000 millones de dólares, según cálculos de Bloomberg.

Lo ocurrido en los últimos días con la firma china Didi Global parece demostrar que el Gobierno chino ha decidido actuar por las malas, si es necesario, para frenar las salidas a bolsa de sus gigantes tecnológicos en mercados extranjeros: después de fracasar en su intento de convencer a la empresa de servicios de transporte de que no listase sus acciones en Nueva York, el regulador del ciberespacio chino ha prohibido la comercialización de la app de Didi en el país, provocando un desplome bursátil en la firma, que hasta nueva orden no va a poder llevar a cabo su negocio con normalidad.

Antes de Didi, el regulador ya canceló la salida a bolsa de Ant Group, la rama financiera de Alibaba, el pasado noviembre, tras hacer comentarios Jack Ma, el fundador de la firma, en contra de ciertas medidas regulatorias en el país.

Los analistas esperan que China siga tomando medidas drásticas contra las empresas patrias cuyo tamaño e influencia internacional considere una amenaza para su seguridad nacional. De hecho, Reuters, citando a tres personas familiarizadas con el asunto, indicó que los reguladores chinos podrían ahora bloquear una fusión entre dos sitios de streaming de videojuegos: DouYu International Holdings (propiedad de Tencent) y Huya.

Daño para los inversores

El conflicto está pasando factura a la cotización de las empresas chinas que cotizan en EEUU. “Los inversores estadounidenses tendrán que sopesar los riesgos de poseer ADR en un momento en el que las tensiones entre Pekín y Washington siguen siendo elevadas, mientras que todos los inversores mundiales tendrán que barajar el atractivo del vasto mercado de China con la posibilidad de que sus funcionarios puedan remodelar las perspectivas de estas empresas de un plumazo mediante la imposición de restricciones regulatorias”, explica Roukaya Ibrahim, vicepresidente de BCA Research.

Roukaya insiste en cómo el Invesco Golden Dragon China ETF, el rastreador de los 98 ADR chinos más destacados, ha perdido un tercio de su valor desde el máximo de febrero. Por su parte, el S&P/BNY Mellon China Select ADR Index, que también sigue a los ADR chinos que cotizan en EEUU, ha borrado casi un 15% de su valor en lo que llevamos de año.

Rory Green, de TS Lombard, describe las restricciones de Pekín como una batalla por la soberanía de los datos. “El control de los datos se está convirtiendo en una cuestión nacional y geopolítica de primer orden, con implicaciones directas en el mercado de valores para las empresas que operan a ambos lados del Pacífico”, afirma en un análisis para sus clientes.

Tampoco debemos olvidar que los legisladores estadounidenses aprobaron una ley el año pasado que obliga a las compañías chinas que coticen en EEUU a someterse en un plazo de tres años a auditorías bajo las mismas condiciones que cualquier otra empresa americana. De no hacerlo, podrían ser expulsadas de las plazas bursátiles en las que operan.

Etiquetas

Añade un comentario

Pulsa aquí para comentar

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class