Economia Plus

Un recibo de la luz que daña a los más vulnerables

Que el que más consuma pague más, se puede entender. Que se dependa tanto de los horarios perjudica a los que no tienen opción de consumir a otra hora

Sin duda la noticia económica de la semana ha estado marcada por el polémico nuevo recibo de la luz. Unos cambios que el Gobierno justifica en su apuesta por la sostenibilidad pero que, sin duda, no dejan indiferente a nadie. Tiene lógica, sin duda, que se ligue un mayor porcentaje de lo que se paga en el recibo al consumo, porque así incentivas que se consuma menos, y de eso se trata. Hasta ahora el consumo representaba apenas el 40% del total y pasará a representar el 75%. Es normal que pague más el que más consume. Hasta ahora se castigaba a los tenedores de segundas viviendas o de pisos vacíos, ya que el grueso del recibo dependía

de otros parámetros poco relacionados con el consumo como la potencia instalada, el alquiler de los equipos, el impuesto a la electricidad o el IVA. Hasta ahí de acuerdo. A partir de ahí vienen los problemas.

El establecer franjas horarias con precios de la luz distintos dependiendo de la hora tampoco es una novedad. La novedad consiste en que antes era una opción de tarifa que te daba la compañía, y ahora a los más de diez millones de hogares que pertenecen a la tarifa regulada se les deja sin opción. Se verán obligados, sí o sí, a pagar más si utilizan los electrodomésticos en determinadas franjas horarias, especialmente de 10 a 14 horas o de 16 a 20 horas. En un momento como el actual, en el que a raíz de la pandemia se ha disparado el teletrabajo, el castigo por utilizar la luz a estas horas es excesivo, ya que en muchas ocasiones no queda otra opción.

La propia Organización de Consumidores (OCU) reconoce que no se pueden mover los horarios de consumo hacia las horas valle, de doce de la noche a ocho de la mañana o los fines de semana. De doce a ocho, la mayor parte de las personas que madrugan para trabajar, llevar los niños al cole… están durmiendo. No se pueden poner a guisar, planchar o poner lavadoras a esas horas. De hecho, la OCU ha denunciado subidas de hasta el 27% en las nuevas tarifas eléctricas. Y desde UGT se asegura que perjudica a los consumidores más vulnerables, los que tienen las viviendas o aparatos eléctricos menos eficientes. De hecho, los sindicatos aseguran que esta nueva tarifa solo benefica a las eléctricas. Aunque mucho me temo que no opinan lo mismo las compañías del sector.

De hecho, el pasado martes, el Consejo de Ministros inició la tramitación de su plan para frenar la sobrerretribución que se percibe en el mercado mayorista por generar energía mediante centrales eléctricas no emisoras de CO2, como son centrales hidráulicas y nucleares anteriores a 2005. El Ejecutivo calcula un recorte de ingresos de 1.000 millones que se llevaría a cabo vía menores dividendos. Si este recorte se suma al impacto del nuevo Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE) para financiar a las renovables, y que estará dotado con entre 6.500 y 7.000 millones de euros anuales a repartir entre petroleras, eléctricas y gasistas… el conjunto de las compañías energéticas sufrirá un recorte en sus cuentas de resultados cercano a los 8.000 millones de euros anuales.

La vicepresidenta de Transición Energética, Teresa Ribera, cree que con este recorte de ingresos, la factura de la luz se reducirá cerca de un 5% para los consumidores domésticos y un 1,5% para la gran industria. Pero lo cierto es que el Gobierno tendrá que explicar en Bruselas por qué se penalizan a energías no emisoras de CO2, y que la litigiosidad está servida. Si lo que se quiere es bajar el recibo, quizás se podría haber bajado el IVA de la luz equiparándolo al de otros países europeos. Pero no van por ahí las cosas.

Etiquetas
Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class