Economia Plus

Los empleos vacantes en EEUU se disparan a máximos históricos: hay 9 millones de puestos de trabajo sin dueño

  • Hay poco más de un trabajador en paro por cada vacante

La escasez de trabajadores que sufre EEUU no tiene visos de resolverse, sino que va a peor con cada mes. Los datos publicados este martes por el Ministerio de Trabajo estadounidense apuntan a una histórica cifra de 9,3 millones de puestos de trabajo sin cubrir, el doble que hace un año y un 32% más que antes de la pandemia. Una situación preocupante que corre el riesgo de alimentar la inflación en los próximos meses.

Los datos son sorprendentes por lo que suponen. No es solo que la cifra de puestos vacantes se haya duplicado respecto a lo peor de la crisis, cuando las ayudas extraordinarias al desempleo animaron a muchos estadounidenses a quedarse en casa durante la pandemia. Es que el aumento respecto a la situación anterior hace temer que hay un enorme desajuste entre oferta y demanda en el mercado de trabajo provocado en los últimos meses.

Los datos apuntan a puestos vacantes en todos los sectores, encabezados por restauración (1,3 millones), venta al por menor (965.000) y manufactura (850.000). Los únicos sectores en los que las bajas han caído este año han sido en información y medios, minería y educación. Enfrente, un aumento brutal en restauración, con una subida de 531.000 vacantes desde antes de la pandemia.

El dato más preocupante, sin embargo, es el fuerte ajuste en el mercado de trabajo. El ‘slack’, la medida de trabajadores en paro por cada vacante, ya se ha recuperado a niveles precrisis, con poco más de una ratio de uno a uno. Una caída brusca e inmediata, frente a los 9 años que tardó este indicador en caer tras la crisis financiera. Un dato que indica que no es que haya un gran número de parados, mano sobre mano, esperando a volver a ponerse en marcha, sino que mucha gente ha abandonado el mercado laboral por completo.

Estas cifras explican por qué las empresas han empezado a subir sueldos y ofrecer bonus para intentar atraer a potenciales trabajadores: no es cuestión de esperar, sino que hay que competir con otras empresas, con los generosos subsidios de desempleo extraordinarios durante la pandemia y con el abandono del mercado laboral.

Unos datos que le harán pensar a la Fed sobre el riesgo de que la inflación empiece a crecer por la subida de sueldos a la que se verán obligadas las empresas. Y un caramelo envenenado para el Gobierno de Joe Biden, que estará feliz de ver a las empresas pelearse por contratar a trabajadores de todo tipo de cualificaciones y miles de bajas en la industria, pero no tanto si los precios empiezan a subir de forma consistente. Lo que está claro es que las cosas extrañas que está haciendo la economía estos años están obligando a repensar muchos libros de teoría.

Etiquetas
Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class