Economia Plus

Cristóbal Montoro: “Dudo que la reforma fiscal sea tan amplia como el Gobierno plantea”

  • “Una derogación total de la reforma laboral afectaría a la creación de empleo”
  • “Podemos volver al PIB precrisis en la segunda mitad de 2022 y abrir nuevos escenarios”
  • “Los fondos europeos no serán el motor del cambio del sistema productivo”

Cuando le preguntas si ser el autor de los Presupuestos más longevos de la democracia le da la autoridad para analizar de manera precisa y certera los retos de la economía postCovid sonríe, dice que nunca pensó que eso pudiera ocurrir. Desde el confinamiento sigue instalado en su casa de la Sierra de Guadarrama, ejerce de abuelo varios días por semana, da esporádicamente alguna clase, participa en muchos foros economicos junto al también exministro Jordi Sevilla, atiende a los medios de comunicación y tiene tiempo libre. Precisamente eso es lo que más valora quien fuera durante 11 años el superministro de Hacienda que más tiempo ostentó esa cartera. Cristóbal Montoro (Cambil, Jaén, 1950), licenciado en Económicas y Empresariales, doctor en Economía Aplicada y catedrático de Hacienda, hace honor durante la entrevista a su justa fama de “cerebrito” de los números y en cuanto te despistas es capaz de impartirte una lección de Teoría Económica, que luego él mismo traduce en román paladino para que los lectores de elEconomista “lo entiendan mejor y no se aburran”, señala.

Augura que podemos volver a un PIB precrisis en la segunda mitad de 2022,y afirma que con el escenario político que tenemos por delante no cree que se produzca una reforma tributaria tan amplia como algunos plantea.

Pedro Sánchez dice que su revolución en el Gobierno tiene como objetivo prioritario ensamblar la economía con los asuntos sociales. ¿Eso es un concepto genérico o no?

El propósito de todo Gobierno es siempre señalar que la economía tiene una consecuencia social y sirve para hacer políticas sociales positivas. La economía es el bienestar de la gente -y no hay bienestar si no es a través de la economía-, del empleo, del ahorro, de la inversión, de la importación, de la exportación… En definitiva, de la innovación tecnológica y los grandes factores económicos.

¿Cómo ve el panorama económico de nuestro país post pandemia?

La salida de la pandemia todavía tiene dudas. Hay que confiar en que, gracias a las vacunas, dominaremos la crisis de paralización económica que ha provocado. Hemos asistido a la mayor utilización de estímulos monetarios y fiscales de la historia. Ahora, la cuestión radica en la gradualidad de la retirada de esas políticas económicas tan expansivas..

¿Es factible que alcancemos la velocidad de crucero con crecimientos este año de un 6% y otro tanto en el 2022? ¿Cuándo nos pondremos en el PIB precrisis?

Claramente ya está habiendo una recuperación, y las previsiones giran en torno a un crecimiento superior al 6% que puede reproducirse el año que viene. Si es así, podremos volver al PIB precrisis en la segunda mitad de 2022 y eso abrirá nuevos escenarios de política económica para el conjunto de la UE, porque España, junto a Italia, han sido las dos grandes economías europeas más perjudicadas por la crisis. El retorno a la situación de PIB precrisis provocará que se recupere la vigencia del Pacto por la Estabilidad y el Crecimiento Económico.

Recuperación: “Podemos volver al PIB precrisis en la segunda mitad de 2022 y eso abrirá nuevos escenarios”

La deuda pública, en marzo, se disparó a un 125% del PIB, un máximo histórico. ¿Eso hace que se enciendan las líneas rojas?

Claro que siempre es alarmante que la deuda se dispare, pero en este caso no es una deuda derivada de una crisis económica, que provenga de los desequilibrios propios de las finanzas públicas. Es una deuda de déficit público generado por una crisis de salud pública. La gran diferencia con otras crisis es que una tercera parte de la deuda ha sido adquirida por el Banco Central Europeo, al igual que ha ocurrido en las áreas desarrolladas del mundo, y eso tranquiliza a los mercados. De cara al futuro, esa deuda no debe volver al mercado, porque de hacerlo provocaría una crisis, no sólo en España, sino en las grandes economías.

Riesgos: “Si la deuda adquirida por los bancos centrales vuelve al mercado provocará una crisis”

De momento aquí el debate se centra en si se debe derogar completamente la reforma laboral que ustedes aprobaron, cosa que demanda parte del Gobierno y los sindicatos…

Las reformas en materia laboral, presupuestaria o fiscal significan modificaciones sobre las situaciones anteriores, y más allá de las ideologías, la realidad es que esa reforma laboral ha sido y sigue siendo útil para hacer frente a esta crisis. Por eso el Gobierno, lejos de cambiarla, lo que ha hecho es utilizarla y le ha sido de gran eficacia en la pandemia.

¿Se refiere a los Ertes, una fórmula que ustedes aprobaron?

El tema de los Ertes ha funcionado y ha mantenido la renta en nuestro país durante toda esta crisis. Ese es un exponente de que efectivamente teníamos herramientas positivas, como ocurrió con los Presupuestos de 2018, que también fueron utilizados por los siguientes gobiernos. Se puede plantear una reforma laboral, cómo no, pero los efectos que produciría una derogación total serían muy negativos, y crearían una gran incertidumbre que afectaría a la creación de empleo, y eso sería muy grave.

Trabajo: “Una derogación total de la reforma laboral afectaría a la creación de empleo”

Vamos que, según usted, pasada la pandemia hay que volver a aplicar la ‘Ley Montoro’, la regla de gasto y de limitación del déficit…

A mí el calificativo de Ley Montoro siempre me pareció fuera de lugar porque esa ley es desarrollo del artículo 135 de nuestra Constitución e incorpora a España el Tratado de Funcionamiento de la UE, pero esa ley ni va a desaparecer ni nadie pretende cambiarla. Sería imposible que una mayoría política en España cambiara los elementos sustanciales de esa ley sin la anuencia de las instituciones europeas. Europa se construye desde la estabilidad económica y presupuestaria, y eso debe tener continuidad.

A la izquierda le produce urticaria…

Entiendo que la izquierda esté incómoda con estos preceptos, porque quiere otra Europa y tiene todo el derecho a pedirlo, pero para hacerlo tendrá que tener la mayoría suficiente en España y en el Parlamento Europeo. Las normas de estabilidad económica van a volver pronto porque es ahora precisamente cuando tenemos nuevos instrumentos conocido como los fondos de nueva generación, Next Generation. Es la primera vez que todos los países europeos nos hemos puesto de acuerdo para emitir una deuda mancomunada y ese es un gran paso en la integración política de Europa.

Precisamente el Ecofin acaba de aprobar el primer envío de 9.000 millones de fondos europeos para la recuperación a España. ¿Es necesario una figura independiente para hacer el reparto?

Esa es una ayuda importante, no solamente para la recuperación sino para modernizar buena parte de nuestra estructura productiva y corregir desigualdades territoriales. Esos fondos tienen una doble función: la modernización de la economía y la corrección de desigualdades. Y no sólo deberían incluir la parte de subvenciones, sino también de créditos y de financiación que está ofreciendo la UE para esos objetivos. Sobre quién debe controlar esos fondos, el debate debe centrarse en la calidad de los proyectos a financiar. Al final son las instituciones europeas las que tienen que validar los proyectos, y por lo tanto la arbitrariedad, de existir, tendrá controles y contrapesos.

Bruselas: “Los fondos europeos no serán el motor esencial del cambio del sistema productivo”

Tal vez, pero admita que el reparto de esos fondos es un arma electoral potentísima en manos de un Gobierno si puede repartirlos a su conveniencia ideológica…

Armas electorales son el reparto de fondos, la paternidad de la recuperación y casi todo. Pero insisto, la propia recuperación nos va a llevar a la vuelta de las normas de estabilidad presupuestaria, y a partir de ahí tendremos que adecuar nuestras instituciones públicas.

Nuestra estructura económica de pymes y autónomos puede verse resentida en un reparto injusto, ¿no?

Sí. Tenemos una estructura económica de mucha pyme y mucho autónomo, y de servicios ligados al turismo, hostelería, viajes, etc. Esa estructura económica es la que debería recibir esos fondos en primer lugar, y debería ser una prioridad del Gobierno. De hecho, nuestro país ha sido más débil y ha sufrido más por la estructura económica que tiene.

Pero, ¿no es exagerado pensar que se puede cambiar el sistema productivo con los fondos?

Los fondos van a ayudar a modernizar nuestro sistema productivo, pero ni mucho menos tienen la capacidad de reinventarlo, como se está afirmando. Son importantes, pero no podemos decir que esos fondos serán el motor esencial del cambio como de manera simplista algunos mantienen.

La ministra de Trabajo cree que la forma de garantizar la reducción de los contratos temporales es generalizar el contrato fijo discontinuo. ¿Es esa la solución?

Ya existe la posibilidad de aplicar los fijos discontinuos, esa no es ninguna novedad. Lo que habría que hacer es crear más estímulos para que la contratación nueva sea fija en mayor proporción, y que la contratación temporal vaya reduciéndose. Pero para eso hay que mejorar la economía, y las empresas tienen que tener mayor rentabilidad. Si no tenemos una importante creación de empleo, no podremos afrontar la calidad del mismo, y lo mismo ocurre con los salarios, que mejoran cuando la economía prospera y las empresas tienen beneficios. La primera política social es la creación de empleo.

¿Que las empresas tengan que hacer fijos a los trabajadores discontinuos antes de poder contratar nuevos indefinidos es un cambio importante o una cuestión menor?

Dependerá del área de actividad donde se están desarrollando. La discontinuidad también es fruto de una actividad económica donde se necesita que haya una temporalidad, por la naturaleza de esa actividad. Lo que hay que evitar es que haya un abuso de temporalidad, pero eso no se va a corregir únicamente con preceptos legales si el contexto económico no es positivo y no hay una importante creación de empleo. Lo que menos necesitamos ahora es crear incertidumbre con anuncios que van a ser difíciles de llevar a la práctica.

Usted siendo ministro garantizó en el Congreso que no se pagaría la financiación del ‘procés’ en Cataluña con dinero público. ¿El tiempo le ha quitado la razón viendo las fianzas millonarias que el Tribunal de Cuentas ha fijado para los instigadores?

El Supremo ya sentenció que hubo malversación y a partir de ahí otras instancias están realizando la tarea que les corresponde para garantizar el uso legal del dinero público. El Ministerio de Hacienda denunció varios supuestos de esa ilegalidad.

Sea como fuere, el Tribunal de Cuentas se ha convertido en la bestia negra del independentismo por cumplir con su sentencia…

No voy a entrar a valorar lo que está haciendo cada institución, pero sí debo insistir en que en un Estado de derecho tenemos que evitar la colisión de las instituciones para, precisamente, evitar los potenciales riesgos que nos ha tocado vivir que se derivan de la crisis en Cataluña.

El Tribunal de Cuentas reclama 5,4 millones de euros en fianzas y la Generalitat, ya ha creado un fondo de 10 millones para cubrirlo, ¿eso es jurídicamente aceptable?

No es exactamente un fondo porque eso no sería factible, sino un aval presupuestario. No están haciendo una dotación presupuestaria, sino creando una figura intermedia. Desde un punto de vista jurídico, no conozco los informes de las Administraciones que me permitan emitir una calificación definitiva.

¿A usted qué le parece la reforma fiscal que plantea el Gobierno?

Todavía no hay una propuesta de reforma fiscal porque lo único que han hecho es convocar un comité de expertos. Tengo serias dudas, teniendo en cuenta el calendario político que hay en España, de que puedan llevarse adelante cambios significativos, más allá de los que procedan del ámbito internacional y en concreto europeo. En poco más de un año habrá elecciones andaluzas, donde históricamente ha ganado la izquierda, y comprobaremos si hay un cambio de tendencias. Eso va a coincidir con la recuperación del PIB de la que hablábamos antes por lo que se volverá al pacto de estabilidad, y contaremos con niveles históricos de recaudación tributaria según estima el propio Gobierno.

Tras el estado de alarma la recaudación ha subido un 13%. ¿Es una buena razón para el optimismo?

Sí, claro que hay razones para el optimismo. El año pasado, cayendo el PIB entre un 10 y un 11%, el conjunto de los ingresos de las Administraciones Públicas cayó la mitad. Eso es el exponente de que estábamos viviendo una crisis muy diferente, y de que funcionaron las políticas de sostenimiento de renta, sobre todo los Ertes. Pronto estaremos en máximos históricos de recaudación, y la gran pregunta es si eso requiere una nueva reforma tributaria. Yo no veo un escenario político para que haya una reforma tributaria tan amplia como la que algunos miembros del Gobierno plantean.

Ayuso se ha comprometido a bajar todos los tramos del impuesto del IRPF. ¿Es una medida acertada?

Ayuso ha prometido bajar los impuestos, y lo puede hacer perfectamente. Lo importante es que Madrid está ejerciendo su autonomía financiera gracias a la ley de 2002 que aprobaron todos los partidos, incluido el PSOE y los nacionalistas. Por eso, la armonización fiscal que socava a los pilares del Estado de las Autonomías.

Impuestos: “La armonización fiscal no es ahora el debate oportuno, sino el empleo y la recuperación”

Pues se acusa a Madrid de ‘dumping fiscal’ y Moncloa lo suscribe…

De dumping fiscal nada. Se está ejerciendo la autonomía fiscal permitida por el sistema aprobado 2002, y modificado en el 2009. Partidos políticos como ERC votaron a favor de que las CCAA tuvieran esas competencias. Este debate no es el que nos conviene ahora como país, cuando tenemos que estar centrados en la recuperación económica y la creación de empleo.

¿El sistema de pensiones se sostiene? Cada vez que hay una sugerencia, como la que ha hecho Escrivá sobre ajustarla a la generación del ‘baby boom’, se lía la mundial…

El sistema público de pensiones es sólido, y ya existía una previsión de medidas a futuro para asegurarlo. La sostenibilidad del Sector Público hay que valorarla y conseguirla en su conjunto. Se pueden plantear cambios, pero sin olvidar que es la gran política de redistribución de renta, que ha permitido que las desigualdades sociales no sean excesivas en las peores circunstancias de crisis. Nuestro modelo de pensiones es bueno y como tal hay que respetarlo. No podemos, en este ámbito y en otros estar descubriendo el Mediterráneo todos los días.

Empleo: “Cuando mejore la economía, no solo tiene que subir el SMI, sino todos los salarios”

¿Es partidario de subir el SMI como reclama la ministra de Trabajo, o mejor esperar al año próximo, como sostiene la vicepresidenta Calviño?

Cuando mejore la economía no sólo tiene que subir el salario mínimo interprofesional, sino todos los salarios,. La economía del país depende de las empresas, y, cuando lleguemos a la fase de expansión será el momento de plantear esa y otras cuestiones.

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