Deporte

El gol, un drama desde la marcha de Villa

Con Morata en el disparadero, en partidos como el de Suecia se echa en falta el acierto que tenía el asturiano

El debut de la selección en la Eurocopa quedó resumido en una sola acción, la del desafortunado remate de Álvaro Morata poco antes del descanso. Más allá de la furibunda reacción de los aficionados de La Cartuja contra el delantero, el fallo vuelve a apuntar a la falta de gol como uno de los gravísimos problemas de la España actual. «Es el discurso de siempre», decía ayer Luis Enrique. «Lo que intentamos es generar ocasiones». En total, la selección remató 17 veces, cinco dentro de la portería, así que por ahí, bien. Falta meterlas, claro. «Es algo tan evidente que lo hemos visto todos». A falta de los datos de los partidos de ayer, el equipo de Luis Enrique

es el que más ataques ha dirigido sobre la portería rival (80) en esta primera jornada. Otros equipos marcan el doble con la mitad de acercamientos. El debate se agiganta tras noches como la del lunes, segundo partido consecutivo a cero, mientras se obvia después de, por ejemplo, hacerle seis a la Alemania de Low. Siempre será así. Parece claro que es más una cuestión de sensaciones que de números fríos, de confianza en unos jugadores que no acaban de enganchar a su gente. Morata se marchó del campo con cara de funeral y bajo una tremenda pitada de una grada que dejó también claras sus preferencias por Gerard Moreno, su alternativa.

«Cualquier entrenador querría tener a un Van Basten, un Kane o un Luis Suárez, pero no los tenemos», admitía no hace mucho Luis Enrique en una de las incontables interpelaciones que le han hecho sobre la sequía en ataque. No parece tanto una cuestión de nombres, sino de modelo de jugador. Igual que sobran interiores de calidad, faltan asesinos del área. David Villa es lo más cerca que ha estado España de tener esa figura, y aún se le echa de menos. Fuera de la selección desde 2014, salvo ese minuto de homenaje que le regaló Lopetegui ante Italia en la clasificación para el Mundial de Rusia, Villa sigue siendo el delantero histórico de referencia de la selección española, su máximo goleador (59 tantos) y el último en quien se confiaba a ciegas para desatascar partidos como el de Suecia. Tenía ese don para los momentos críticos que ahora se echa tanto en falta. Villa, por ejemplo, le hizo dos goles a Ucrania en el estreno del Mundial 2006, tres a Rusia en el arranque de la Eurocopa de 2008 y otros dos a Honduras en el trascendental duelo del Mundial de Sudáfrica que enmendó la derrota inaugural ante Suiza.

Un cásting sin fin

Con el adiós de Villa comenzó una carrera frenética en el equipo nacional por encontrar un sucesor de garantías, alguien con su misma capacidad para golpear y definir. Hoy sigue siendo una búsqueda infructuosa. Por la selección han pasado delanteros de todo pelaje, algunos con números estratosféricos en sus equipos, pero ninguno ha llegado a cuajar tanto. La estadísticas dictan que el que más cerca ha estado de igualar sus registros es justo el delantero que le sucedió. Paco Alcácer debutó con España en la primera lista sin Villa, y desde entonces el hoy jugador del Villarreal cumplió con creces. Sus goles fueron esenciales para lograr la clasificación para la Euro 2016, y aún así se quedó fuera de la lista definitiva. Lopetegui no contó con él, pero sí lo hicieron tanto Luis Enrique como Robert Moreno. Con ambos siguió haciendo goles. En total, suma 12 en 19 partidos, a una media de un tanto cada 81 minutos. Nadie mejora ese dato, incluido Villa, aunque en el caso del asturiano ese número (1 gol cada 101 minutos) queda más diluido al baremarse sobre 98 internacionalidades. La razón por la que Alcácer no llegó nunca a consolidarse en la selección es un misterio que permanecerá oculto en los informes que se van archivando en la Federación

Tampoco salió adelante la opción de Diego Costa, reclutado en 2014 durante su descomunal campaña con el Atlético, donde acabó con 36 goles. Su llegada ya fue polémica, pues buena parte de la afición no le quería por su carácter. Dentro del campo tampoco despuntó. Entre lesiones y ausencias poco claras, achacadas siempre a su precario estado físico, no logró continuidad con Del Bosque. Sus números mejoraron con Lopetegui, pero el hispano-brasileño generaba tantos debates externos que sus convocatorias acababan siendo un dolor de muelas.

Nada se sacó tampoco del regresó a la selección de Aritz Aduriz, que se sumó con 35 años a la lista de la Euro 2016 para revivir al acartonado ataque de la selección. Pese a que vivía una segunda juventud en el Athletic tampoco fue la solución. Iago Aspas y Rodrigo Moreno fueron los siguientes en unirse al cásting. El céltico, una de las ausencias más reclamadas para la lista de 24 de esta Eurocopa, lleva ya dos años fuera de la selección. Jaime Mata, delantero del Getafe, llegó a entrar en una de las primeras listas de Luis Enrique. Jugó su primer y único minuto como internacional en marzo de 2019, ante Noruega.

Morata, con todos

En estos años, el único delantero que ha sido capaz de consolidarse en la selección es Morata. Desde 2014 ha contado para todos los seleccionadores y con todos ha marcado (19 goles en 40 partidos, uno cada 128 minutos). Y también ha sido el primero en quedarse fuera cuando sufría una racha negativa. Lopetegui, por ejemplo, le dejó fuera del Mundial de Rusia. Y Luis Enrique no contó con él en las dos primeras listas después de su regreso. Su intermitencia no le ha impedido ser el máximo goleador de España en el tramo que va desde que se fue Villa hasta hoy. A sus 19 goles solo se acerca Sergio Ramos, que suma 14 en ese mismo periodo. Siempre ha sido sintomático que fuera un defensa quien liderara la lista de goleadores de la selección, pero al igual que ocurre con Villa, el zaguero andaluz cuenta con ese talento para las grandes ocasiones. Sin el capitán, España ha perdido una buena porción de su cuenta goleadora.

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