Cultura

Marinus van Reymerswale: arte, dinero y usura

El cambista y su mujer
El cambista y su mujer
Spread the love

Natividad PulidoABC

El Museo del Prado reivindica al pintor holandés del siglo XVI con su primera exposición monográfica

Hay artistas convertidos en marca, cuya fama ensombrece a sus propias obras, y obras que ‘devoran’ a sus artistas. Este es el caso de un icónico cuadro, ‘El cambista y su mujer’, reproducido hasta la saciedad en libros de Bachillerato y manuales de economía, pero cuyo autor muy pocos conocen. Apenas hay datos de su biografía. Se cree que nació en torno a 1489 y murió hacia 1546/1556. Inició su carrera en Amberes, que en el siglo XVI era un floreciente mercado artístico y mercantil. Tampoco ayuda que su nombre sea difícil de pronunciar: Marinus van Reymerswale. El apellido es topónimo de su ciudad natal (en la provincia de Zelanda, al suroeste de Holanda), devastada por las inundaciones

y abandonada en el XVII. Hoy no existe. Tan solo se conservan de este pintor unas 26 obras conocidas, que realizó en apenas una década (de 1533 a 1543). Cinco de ellas están en el Prado: han sido restauradas y se ha realizado su estudio técnico.

La pinacoteca reivindica a este enigmático artista –cuya figura se redescubre en el XIX– en una pequeña exposición, que reúne diez de sus pinturas, además de la publicación de la primera monografía sobre el pintor. El proyecto partió de Christine Seidel, hoy conservadora de la Staatsgalerie de Stuttgart, que hace unos años fue becaria de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson en el Prado y es la comisaria de la muestra. Ha sido tan fructífera la experiencia que el museo ha decidido institucionalizar una beca de dos años para jóvenes investigadores, que culminará con una muestra en torno a la colección del Prado.

San Jeronimo en su celda

Son varias las características del trabajo de Marinus: precisión dibujística, una mano exquisita… La más evidente, la repetición de temas: recaudadores de impuestos o cambistas, San Jerónimo en su celda, escenas del Nuevo Testamento y la Virgen con el Niño. Hacía réplicas y copias de las imágenes usando cuadrículas. Por otro lado, sus referencias a dos grandes maestros: Quentin Massys –se cree que Marinus pudo trabajar en su taller– y Durero. Así, el ‘Juicio Final’ de este último (uno de los grabados presentes en la muestra) lo incluye Marinus en una Biblia presente en ‘San Jerónimo en su celda’. Además, en sus obras pinta objetos reales de su entorno, como monedas y libros de cuentas y manuscritos. En ‘El cambista y su mujer’, cuyos protagonistas retrata de forma caricaturesca, vestidos de forma excéntrica, se identifican monedas como el Vlieger de Carlos V, en plata. En una vitrina se exhiben éstas y otras monedas del Museo Arqueológico Nacional. En cuanto a los libros y manuscritos que figuran en sus pinturas, se han transcrito los textos (fiscales, legales y religiosos) y publicados en el catálogo.

Las obras de Marinus han tenido numerosas interpretaciones. Algunos ven en ellas un objetivo moralizante. El trabajo de cambista se asocia habitualmente a la codicia, la avaricia, la usura… Procedentes de la Biblioteca Nacional, se exhiben dos libros (‘Espejo de la vida humana’, de Rodrigo Sánchez de Arévalo, y ‘La nave de los necios’, de Sebastian Brant), en los que se abordan las tentaciones y los comportamientos pecaminosos de la vida mundana.

A las cinco obras del Prado se suman otras tantas procedentes del Museo Thyssen y el Museo de Bellas Artes de Gante (en ambos casos, ‘La vocación de San Mateo’), la Academia de Bellas Artes (‘San Jerónimo en su celda’, de 1533, su primera obra firmada y fechada conocida), el Louvre y el Hermitage (con sendos ‘Recaudadores de impuestos’). Y una buena noticia. En medio de la pandemia, se suma al Prado un nuevo patrocinador, Mitsubishi, que se une como benefactor de la muestra a la Fundación Amigos del Museo del Prado.

Añade un comentario

Pulsa aquí para comentar

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class