Ciencia

¿Puede Islandia formar parte de un continente desconocido hasta ahora?

Un equipo de geólogos cree que no se trata de una isla, sino de un fragmento de la antigua corteza de Pangea

La idea, desde luego, resulta novedosa, aunque por ahora no es más que una posibilidad: Islandia podría no ser una isla, sino la parte visible de un continente desconocido hasta ahora y cuya mayor parte se encuentra bajo las aguas del Océano Atlántico.

«Existe un continente oculto justo debajo del mar», asegura Gillian Foulger, de la Universidad de Durham, que acaba de exponer, junto a algunos de sus colegas, su teoría en un libro editado por la Sociedad Geológica de América.

Se sabe que Islandia forma parte de la Dorsal mesoatlántica, donde dos de las placas tectónicas de la Tierra se separan lentamente. El magma caliente del interior del planeta brota a lo largo de esta enorme cordillera submarina y, al enfriarse, va creando nueva corteza terrestre, que empuja a la anterior hacia las costas continentales, donde esa corteza vuelve a hundirse en el manto. Por eso, la corteza es más delgada en los fondos marinos que en los continentes, pero la investigadora cree que Islandia constituye una anomalía.

Los geólogos tienen muy asumido que Islandia está hecha de corteza oceánica acumulada durante millones de años, pero aún así no consiguen explicar cómo pudo llegar a ser tan gruesa justo en ese punto. En general, subraya Foulger, en los fondos oceánicos «la corteza tiene normalmente entre 6 y 7 km de grosor, pero debajo de Islandia llega a tener hasta 40 km».

Hasta ahora, los geólogos han argumentado que el inusual grosor de la corteza oceánica en Islandia podría explicarse con la presencia de un «punto caliente», una región inusualmente caliente del manto que lleva a una mayor actividad volcánica. Pero Foulger no está de acuerdo y propone una explicación alternativa: que en realidad Islandia esté hecha de corteza continental, y no oceánica, al igual que una extensa área de los fondos marinos que la rodean. Lo cual, según la investigadora, explicaría todas sus características extrañas. De este modo, afirma, «todo encaja. ¿Por qué no lo vimos antes?»

Un fragmento de Pangea

Si realmente existe, cosa que tendrá que determinarse con nuevos estudios, el continente oculto tendría una superficie de 600.000 km cuadrados, aunque es posible, dicen los investigadores, que también incluya una segunda región que se encuentra al noroeste de Escocia, lo que arrojaría una superficie total de más de un millón de km cuadrados.

El continente, para el que Foulger y su equipo han conservado el nombre de Islandia, sería una reliquia de una época lejana, cuando los continentes que ahora están separados por el Atlántico estaban unidos en un solo supercontinente, Pangea. Después, y debido al movimiento de las placas tectónicas, los continentes se separaron. Foulger cree que el nuevo continente propuesto por ella es en realidad un fragmento de Pangea inusualmente duro que ha ido «estirándose» cada vez más, pero sin llegar a romperse, y que ahora se encuentra justo debajo de Islandia.

Lo cual, según Foulger, implica que Pangea aún no se ha separado por completo. Ahora, su equipo se dispone a recolectar allí un tipo de cristales muy resistentes, los circones de Islandia, cuyo análisis podría confirmar si estamos realmente ante una pieza de la vieja corteza continental de Pangea.

La forma de averiguarlo es relativamente sencilla. La corteza continental, en efecto, suele tener una antigüedad de varios miles de millones de años, mientras que la corteza oceánica, que se crea y se destruye continuamente, no pasa de unos pocos cientos de millones de años. Si los circones recogidos por el equipo de Foulger superan esa edad, su idea estaría respaldada por una importante evidencia.

Para la investigadora, además, el caso de Islandia podría no ser único: «Algo similar podría estar sucediendo en muchos más lugares». Por ejemplo, hace poco un equipo de geólogos consiguió demostrar que las islas de Nueva Zelanda son, en realidad, la parte que sobresale de un continente mucho mayor, Zealandia.

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