Bienestar

«Tenemos antidepresivos naturales queriendo salir y no los activamos»

El el libro ‘Tu cuerpo mola’, la fisiosexóloga Marta Torrón y la ilustradora Cristina Torrón buscan mostrar el cuerpo femenino explicado de una manera clara, didáctica y divertida

Al mentar aquello de que la ‘información es poder’, es fácil que se piense en grandes secretos que a casi todos pillan muy lejanos. Pero la máxima se puede aplicar a muchos ámbitos, y uno de ellos es el de la salud. Y si se cierra más la óptica, al plano de la salud de las mujeres. Y es que aquello que es intrínseco de la anatomía femenina muchas veces está rodeado de una falta de información y un pudor que impiden que se conozca bien y, por consiguiente, no se cuide debidamente. En ‘Tu cuerpo mola’ (Montera), la fisioterapeuta especializada es fisiosexología Marta Torrón y la ilustradora Cristina Torrón buscan divulgar de una manera didáctica y divertida esta información, con el objetivo de que las niñas y adolescentes no crezcan alejadas de una parte fundamental de su cuerpo.

Hablamos en ABC Bienestar con Marta Torrón sobre esta desconexión del cuerpo propio, la importancia de recibir la educación sexual adecuada y cómo se pueden paliar estos problemas derivados de la desinformación.

¿Considera que sigue existiendo pudor al hablar de los genitales femeninos?

Sí, existe y es una cuestión heredada. Hace tanto tiempo que se habla con miedo y sin información de esta parte del cuerpo que evidentemente al final nos lo creemos. Es un constructo social. Se ha dicho tantas veces que los genitales son sucios, que llegamos a creerlo. El verdadero problema, o la causa actual, es que sigue habiendo falta de información que haga que tratemos de la misma manera a la vulva que a una mano. Son igual de normales.

¿Por qué es importante hablar de ello con naturalidad desde que somos pequeños?

Es importantísimo que normalicemos esta parte del cuerpo, primero por un tema de prevención: siguen apareciendo cánceres de piel, o mujeres con liquen en la vulva, y esto son enfermedades que tardan mucho es desarrollarse y se descubren en estadios muy avanzados. Esto es porque no tenemos el hábito de mirar: no sabemos cuál es la normalidad de nuestra piel, color, la lubricación…

Por otro lado, es importante para la prevención de malas experiencias. Por ejemplo con el tema de la virginidad, que es algo que no existe: la vulva y vagina de una mujer que ha tenido relaciones coitales y una que no son exactamente iguales. Por ejemplo, cuando una mujer va a mantener relaciones coitales por primera vez, tiene muchas ideas preconcebidas: que se rompe el himen, que va a doler, que va a sangrar, y eso es porque no sabe cómo funciona su cuerpo.

Si una toca su vagina y se mira al espejo de manera habitual, como se lava los dientes o va al gimnasio, el control, poder y sensación en sentido positivo que se tiene en el cuerpo hace que lo conozcamos mejor y evitemos todo esto.

¿Qué significa el concepto del cuerpo borrado que se menciona en el libro?

Lo que intento explicar bajo este concepto es que el cuerpo existe dos veces, a nivel físico, donde lo podemos tocar, y a nivel cerebral. Cada parte del cuerpo físico existe en un área específica de nuestro cerebro. Entonces, cuando hablo del cuerpo borrado, me refiero sobre todo a estas representaciones cerebrales. Si no miramos, no tocamos, no movemos y no pensamos, que son esas cuatro acciones que desarrollan el libro, hace que en este esquema cerebral no se desarrolle la parte que no utilizamos, en este caso la vulva y la vagina. Eso hace que en el cuerpo físico se tengan sensaciones distorsionadas (hay mujeres que tienen hiper o hipo sensibilidad en el clítoris), dificultad de movimiento (hay mujeres que viven la vagina contraída sin darse cuenta), sensación y desconocimiento… Hay una serie de problemáticas que se desarrollan en cascada (dolor en el coito, poca lubricación, dolores normales) por tener el cuerpo borrado.

¿Y por qué una persona llega a este estado?

Por el mismo motivo que antes. No tenemos información: si nadie nunca te ha hablado de una parte del cuerpo con normalidad, con todos sus nombres y de forma repetida, que esto también falta, una vive con el cuerpo borrado. Es un tema cultural, es una herencia histórica que espero que cambie ya mismo, porque urge: estamos todas aquí sufriendo cuando no haría falta.

Entender las sensaciones, estar atentas y prestar atención a nuestro aparato reproductor… ¿Nos ayuda a tener mejor salud, no solo en esta zona, sino a nivel global?

Evidentemente, porque nada vive desconectado. Es imposible que tú mejores una parte de ti, sea cual sea, y no cambie el resto. Por ejemplo si vas al psicólogo, esto tendrá un impacto no solo en tu mente: también en tu físico, o en tu relación con los demás. Pues lo mismo desde este punto de vista. Si una mujer, cuando integra esta parte del cuerpo, sabe como funciona y la mantiene sana (sabe moverla, conoce su anatomía, reconoce las sensaciones, etc.) va a influir en su vida, porque esta zona del cuerpo, a diferencia de otras, está muy implicada en la sexualidad.

Tener una sexualidad sana también es un hito a conseguir en esta sociedad. Sigue siendo un tema que vive en la oscuridad y parece que es para la intimidad. Todo esto hace que perdamos la gran herramienta que nos aporta el placer sexual. El placer en general, el sexual en concreto, activa una serie de hormonas que de verdad hacen que la vida tenga sentido, que sea bonita… tenemos antidepresivos naturales queriendo salir al torrente sanguíneo y no lo estamos activando.

¿Considera que hay un estigma sobre la menstruación?

Sí, yo creo que ha habido un avance muy importante en la última década, pero sigue pasando. Todo proceso importante requiere un tiempo. Hay muchas personas que sienten apuro o vergüenza durante la menstruación. Y hay otros temas a los que se les quita importancia, o nos cuesta hablar, como el dolor menstrual. Entonces, sí, todavía hay un estigma sobre la mestruación; falta de información, de normalización y de estas palabras raras que utilizamos. Lo que hay que hacer es hablar de esto más a menudo de manera natural.

Por ejemplo, no se habla mucho de ello, pero es importante conocer el ciclo menstrual…

¡Claro! En general no se conoce y da igual, por ejemplo, que hayas sido madre. Estamos pasando por experiencias vitales importantísimas sin poder maravillarnos de lo perfecto que es el cuerpo. ‘La información es poder’, ‘Conocer es amar’… todas estas frases se podrían aplicar aquí. Hay mujeres que viven sin saber que les está pasando, con dudas, con miedo, y a veces son procesos bien normales y naturales. De hecho, te da mucha información, el ciclo menstrual, de nuestro estado de salud general. Y nos estamos perdiendo esta información.

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