El texto, registrado por PSOE y Unidas Podemos, solicita al Congreso que investigue «la utilización ilegal de efectivos, medios y recursos del Ministerio del Interior, con la finalidad de favorecer intereses políticos del PP y de anular pruebas inculpatorias para este partido en casos de corrupción, durante los mandatos de gobierno del Partido Popular». El encendido debate en el hemiciclo comenzó con el PSOE señalando directamente al actual líder del PP, Pablo Casado, recordándole que él «también era miembro de la dirección y diputado por Ávila» cuando se produjo esta trama de corrupción con el objetivo de «tapar otra». «Kitchen para tapar la Gürtel», destacó el portavoz socialista, Felipe Sicilia. Unidas Podemos quiere que tanto el actual presidente del PP, Pablo Casado, como el que lo era entonces, Mariano Rajoy, comparezcan en la comisión de investigación.

Sin embargo, los socialistas no confirman aún si apoyarán estas citaciones, aunque no descartan someter a Casado a un interrogatorio. Una decisión que se tomará «al más alto nivel», señalan fuentes del PSOE. Es decir, que será el propio Sánchez quien lo determine. Sí se espera que desfilen ante este órgano el ex ministro Jorge Fernández Díaz, quien fuera su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y la ex secretaria general del PP y ex ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

Una vez aprobada su creación, los grupos deberán decidir cuándo se constituye la comisión, para lo que tendrán que alcanzar un acuerdo sobre la persona que ocupará la Presidencia y el resto de puestos de la Mesa que dirigirá sus trabajos. En el PSOE quieren esa Presidencia, aunque se abren a la negociación, ya que habitualmente, el máximo responsable de este tipo de comisiones suele ser diputado de un partido minoritario. La comisión nacerá, como es habitual, con un plazo inicial de tres meses, que será prorrogable por otros tres meses más si así lo acuerda el Pleno de la Cámara. Se anticipa que el clima que protagonizará la comisión será igual de bronco que el que se vivió ayer en el hemiciclo, con acusaciones cruzadas de corrupción en las que se recuperaron casos como el de los ERE de Andalucía contra el PSOE, la Gürtel del PP o el de la financiación irregular de Podemos.