Actualidad

Madrid acoge el Día Europeo de las Víctimas con el Gobierno de Sánchez en pleno blanqueo de ETA

París
París
Spread the love

Laura L. Caro / Almudena Martínez-FornésABC

Acercamientos, despenalizaciones y el compadreo con Bildu fomentan el sentimiento de desamparo

El año pasado, al borde del repentino cierre de toda Europa por la irrupción del coronavirus, el acto del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo fue una de las últimas grandes ceremonias presenciales: Emmanuel Macron y esposa ejercieron de anfitriones, con la torre Eiffel de fondo y los Reyes de España como invitados de honor. Atendiendo al deseo de don Felipe, expresado entonces, de acoger la conmemoración en nuestro país, B ruselas ha elegido Madrid para la celebración de este 2021, que coincide en nuestro país con un momento de especial distanciamiento entre las víctimas y el Gobierno de Pedro Sánchez.

En un gesto que quizás quiso ser de conciliación, el presidente asistió la semana pasada un evento en

que una apisonadora aplastó un alijo de armas de ETA, pretendido símbolo de la victoria sobre la banda que más bien quedó a la altura de una emisión del nodo. Dos asociaciones rechazaron estar, entre ellas Covite, una de las grandes, que mañana tampoco comparecerá por la decisión de moer de Castellón a Cantabria al uno de los asesinos de Gregorio Ordóñez en contra del criterio técnico de su cárcel de procedencia.

Sánchez volverá este jueves a hacerse fotos con las víctimas. Y con el Rey. Convendrá estar pendiente del ‘aplausómetro’, que mide los abucheos al jefe del Ejecutivo y la ovación al monarca, esta vez a la entrada del Palacio Real donde tendrá lugar el homenaje por la tarde.

Por la mañana será el que ofrecerá el Parlamento Europeo, que por las restricciones de la pandemia tendrá lugar en el edificio sede del Parlamento Europeo con una participación muy limitada. La comisaría de Interior, Ylva Johansson, estará al frente del acto y pronunciará el primer discurso, al que seguirán testimonios de víctimas del 11-M, el atentado de Oslo de 2011 y de los ataques de Bruselas de 2016. Tras ellos, intervendrán el ministro de Interior de Portugal, país que ejerce la presidencia de turno de la UE, su homólogo español, Fernando Grande Marlaska , y ya por videoconferencia los de Alemania y Francia.

El fin de la dispersión

En 2018 se practicaron 119 acercamientos de etarras al País Vasco, en 2019, 68 y en 2020 han sido 119. Algunos terroristas han sido trasladados dos veces, a modo de etapas de camino a Euskadi. En total, el Gobierno de Sánchez ha mejorado la situación de 154 internos de ETA, 70 de ellos con delitos de sangre. El ritmo se ha institucionalizado: 5 por semana, todos los viernes, de modo que las cárceles de la mitad sur del país, -especialmente las andaluzas, las más alejadas de Euskadi- ya están prácticamente vacías de estos presos. A otros 18 se les ha concedido el tercer grado, que da derecho a la semilibertad.

Barra libre para enaltecer

En el marco de la despenalización de los delitos relacionados con la libertad de expresión, la voluntad de Podemos es que el enaltecimiento de etarras no esté sujeto a correctivos. El rechazo de las víctimas es unánime, pero también la exigencia de que al menos se mantenga el reproche legal que acompaña a la humillación. Algunas, como la AVT, están peleando por multiplicar las herramientas contra los homenajes en el ámbito de lo administrativo: sanciones graves contra las Corporaciones Locales que los permiten o para quien los organiza. Arrancar esa regulación al Ministerio del Interior es una de las razones que están evitando por ahora una ruptura de las víctimas con el Gobierno.

Cárceles para el lendakari

Tras siete años de negociaciones congeladas, el deseo del Ejecutivo vasco de gestionar sus cárceles está a punto de hacerse realidad. La transferencia competencial se prevé para abril y es inevitable pensar en que la Administración autonómica la utilice para a ctuar con los presos etarras a imagen de como Cataluña está haciendo con los presos del procés. Conocidos son los sucesivos intentos de excarcelación de los condenados por el 1-O mediante progresiones de grado o aplicación de medidas de flexibilización, que de momento el Supremo ha ido neutralizando.

Bildu, el socio de Sánchez

En esta legislatura cuajada de malas noticias para las víctimas del terrorismo, pocas cosas se han quedado tan impresas en la memoria colectiva como la declaración de Pablo Iglesias en la que daba a Bildu por incorporado «a la dirección del Estado». Para entonces, los votos abertzales ya habían servido para convertir en presidenta de Navarra a María Chivite, que ha aprobado dos presupuestos con los de Arnaldo Otegui. El compadreo con los herederos de ETA, que nunca han condenado ni asesinatos ni secuestros ni ningún otro tipo de violencia de la banda, produce un singular desamparo entre quienes perdieron a sus familiares en acciones terroristas o sobrevivieron a ellas. Los socialistas vascos y navarros se han pronunciado a favor de los acercamientos

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class