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Los fabricantes de mascarillas que nacieron con la pandemia temen un descenso de ventas y ya piensan en reciclarse

Algunas empresas ven injusto que se abandone la producción textil de material sanitario. «La venta nos salvó»

Las mascarillas se han convertido en un elemento imprescindible en nuestra vida desde que comenzó la pandemia, ya que han dotado de protección a la población y han ayudado a disminuir la propagación del Covid-19. A partir del próximo 26 de junio ya no será obligatorio utilizarlas por la calle, según anunció el viernes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Sin embargo, una noticia que ha sido celebrada por la mayoría de la población, no ha gustado tanto a empresas que han visto aumentar sus ingresos a causa de la pandemia. Es el caso de Mascarillas Béjar. Este negocio, situado en el municipio que le da el nombre, estaba a punto de iniciar un nuevo proyecto de fabricación de colecciones

de costura para plataformas dirigidas a jóvenes diseñadores la misma semana que confinaron al país. En esos días, cuando nadie sabía cómo se iba a desencadenar la situación, ya se les pasaba por la cabeza la idea de fabricar mascarillas. Elsa Martínez, socia y directora de comunicación de Mascarillas Béjar, asegura que, «la venta de mascarillas nos ha salvado durante la pandemia».

Finalmente, cuando se decretó el estado de alarma en España el día 14 de marzo, decidieron seguir adelante con la idea. Los socios de la empresa hicieron un desembolso inicial de 400.000 euros para comprar la maquinaria necesaria y comenzar con la manufactura de las mascarillas. El 1 de abril ya estaban fabricando una media de 146.000 al día. El volumen de producción era tal que se han visto obligados a trabajar en tres turnos: mañana, tarde y noche. Martínez, recuerda con horror la situación del pasado marzo del año pasado. «No había materia prima en España. Durante los momentos más duros de la pandemia sufrimos lo que no está escrito, lo hemos pasado terrible», asegura.

En el momento en el que comenzó la crisis sanitaria del coronavirus, el 100% del negocio estaba dedicado a la producción de mascarillas, explica Martínez. Ahora, se muestran en desacuerdo con la decisión tomada por el Ejecutivo. «No entendemos cómo el Gobierno, con un 29,4% de la población vacunada con las dos dosis, se atreve a decir que se ha acabado el peligro colectivo», denuncia. También recuerda que los fabricantes de mascarillas en España son empresas de utilidad pública que nacieron del resultado de una «necesidad extrema», por eso ven injusto que se abandone la producción textil de material sanitario. Igualmente, la meta de la empresa es conseguir que la industria de este material sanitario se quede en España; están convencidos de que Mascarillas Béjar, «ha venido para quedarse».

Diferente ha sido la experiencia de otra empresa de mascarillas, Maskk, que nació en Portugal en abril de 2020. Esta empresa no ha tenido que reinventarse, si no que nació fruto de la pandemia sin olvidar que el negocio en algún momento llegaría a su fin. El 14 de agosto de 2020 Maskk llegaba a España con diferentes diseños y con una novedad: una goma para poder colgarla en el cuello. José Castellano, responsable de Maskk en España, confiesa que el negocio tendría que pasar de cubrir bocas a ofrecer otros complementos. Es por ello que han sacado recientemente una línea de productos textiles y otra de fundas de móviles. Aun así Castellano piensa que la pandemia ha cambiado muchos aspectos de la vida cotidiana. «En mi opinión personal, las mascarillas seguirán teniendo demanda a pesar de que la pandemia se termine», declara.

Mercado de las mascarillas en España

La evolución del mercado de las mascarillas desde marzo de 2020 ha sido muy variable. Los datos de la consultora IQVIA, para las mascarillas de clase 57K9 y 57E9, muestran que el máximo de fabricación nacional se alcanzó en enero de 2021, ya que se vendieron 1.895.631 unidades. A partir de febrero de 2021, se observa, a nivel global, que ya era más caro fabricar en España que importarlas. Las ventas de las mascarillas internacionales marcan el precio máximo en abril de 2020, cuando pasaron a costar 0,36 céntimos por unidad, bajando al mes siguiente, mayo, hasta los 0,24.

En cuanto a las mascarillas de fabricación nacional se nota un incremento de ventas en el mes de abril de 2020, cuando se fabricaron 18.197.134 mascarillas más que el mes anterior, lo que se traduce en un aumento de suministros de producción nacional de un 394,24%. Además, derivado de ese gran aumento, entre los meses de marzo y abril del año pasado se pasó de facturar tres a 33 millones por las mascarillas procedentes de fabricantes que no operan en España.

En marzo de 2020 se vendieron 156.167 unidades de mascarillas procedentes de España, lo que supuso un balance de más de un millón de euros. En cambio, en el mismo mes de 2021 se suministraron 1.524.470 unidades por un valor de más de cuatro millones de euros de mascarillas españolas. En el periodo de marzo a mayo de este año se produjo una bajada del precio de las mascarillas de fabricación nacional, ya que, la compra de 61.079 unidades más han supuesto alrededor de un millón de euros menos de gasto.

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