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Las patronales catalanas abren brecha en el mundo empresarial

El Círculo de Economía y el presidente de Fomento dan oxígeno a Sánchez en apoyo a la medida de gracia

La «agenda de la concordia» que propone Pedro Sánchez, que se traducirá en pocos días en la concesión de los indultos a los responsables del 1-O, ha dejado al descubierto el muro que separa a los dirigentes empresariales catalanes de los del resto de España. Las patronales alzaban esta semana la voz en las jornadas del Círculo de Economía para alinearse con Sánchez en apoyo a la medida de gracia, aunque no esconden sus hastío por los efectos económicos que el ‘procés’ está teniendo en el tejido empresarial en Cataluña, lastrado por la fuga de miles de empresas.

La efusividad con la que el presidente del Círculo de Economía, Javier Faus, y el presidente del Gobierno se despedían ayer

a las puertas del Hotel W en el que durante tres días se han celebrado las jornadas anuales de la entidad reflejaba a la perfección la sintonía con que las propuestas del segundo para solucionar el «encaje de Cataluña» han sido acogidas por el empresariado de esta comunidad, o al menos el empresariado organizado y con mayor proyección pública. El Círculo de Economía, la entidad que agrupa a empresarios, pero también a directivos y académicos, ha sido desde hace años un percusor de lo que se ha conocido como «tercera vía» -en contra del independentismo, pero a favor del «reequilibrio territorial» y el Madrid «aspiradora», según definen-, una postura que ahora se ha llevado un paso más allá.

Posicionándose claramente su presidente a favor de los indultos a los reos del 1-O -aunque esta opinión no venga reflejada en la última nota de opinión de la entidad-, el Círculo ha salido en apoyo del Gobierno en una medida ciertamente controvertida y abierto una brecha con el resto del empresariado español. Alfombra roja para el presidente del Ejecutivo.

Durante estos tres días, en los corrillos de la reunión del Círculo no se hablaba de otra cosa, y aunque sorprendió la contundencia con la que se expresó Faus estos días -ayer de nuevo ante la presencia del propio Pedro Sánchez-, nadie ha levantado la voz públicamente para expresar lo contrario. Las palabras de Faus fueron secundadas también por Jordi Gual, expresidente de CaixaBank y vicepresidente del Círculo, y Josep Sánchez Llibre, éste al frente de Fomento del Trabajo. «Hay que poner todos los elementos a nuestro alcance para que los dos gobiernos dialoguen y se normalice la relación. Los indultos son un mecanismo más con el que también estamos de acuerdo», apuntó el exdirigente de Unió Democràtica ahora al frente de la histórica patronal.

La palabra «normalizar» es clave. Con la misma se embarulló Garamendi, pero es a la que apela la empresa catalana para aceptar, o directamente apoyar, la salida de la prisión de quienes llevaron la ruptura hasta tal punto que les obligó a trasladar sus compañías fuera de la comunidad. Ambas cosas con compatibles en la Cataluña de 2021. Entre la incomprensión de sus colegas del resto de España, sin decantarse a un lado o a otro, entidades como Fomento o el Círculo nunca se sumaron al frente soberanista empresarial que anhelaba el independentismo, pero en la fase previa e inicial del ‘procés’ sí contemporizaron en buena forma con algunas de sus reivindicaciones. Los hechos de 2017, y la degradación institucional del periodo Quim Torra, quitó la venda a algunos, y ahora se habla quizás con mayor claridad pero siempre desde la equidistancia. «En contra de la unilateralidad imposible», pero también de la «judicialización elusiva», apuntaba ayer Faus en la sesión de clausura.

La posición de Sánchez Llibre respecto a los indultos tienen una relevancia especial porque el dirigente empresarial es vicepresidente de la CEOE y el responsable de las relaciones con las Cortes de la organización empresarial, tensionaba después de que su presidente desatara una tormenta política y empresarial por su tibieza con la medida de gracia en la que trabaja el Ejecutivo. Embrollo que zanjaba en declaraciones a ABC. «CEOE no apoya los indultos», dijo después de remarcar su defensa defensa de la Constitución, el Estado de Derecho y la seguridad jurídica.

Distancia fiscal

El presidente de Fomento del Trabajo fue uno de los hombres fuertes de Juan Rosell en los años que estuvo al frente de la CEOE y no es la primera vez que se desmarca de la organización. En 2020 reclamó a Pedro Sánchez, en una visita a Barcelona para reunirse con empresarios catalanes, que acabara con la distancia fiscal entre regiones. «Las diferencias (entre Madrid y Cataluña) son cada vez más importantes y abismales -dijo Llibre- y pueden tener unas consecuencias económicas muy negativas para Cataluña».

Su petición al jefe del Ejecutivo provocó un enfrentamiento entre dos titanes dentro de la CEOE. «No se puede pedir que suban los impuestos a los otros», dijo entonces a ABC el presidente de CEIM, Miguel Garrido. Alertó de que bajar los impuestos a Cataluña sería bueno para todos, pero que aumenten en Madrid supondría «una caída de la competitividad de las empresas, de la actividad y del empleo. No sería bueno para España».

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