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La lista de exigencias con la que Ayuso llega hoy a Moncloa: fiscalidad, Cercanías, EBAU y natalidad

Ambos mandatarios se reúnen hoy casi 300 días después de la “cumbre de las banderas” en Sol, que acabó a los pocos días con la imposición de un estado de alarma del Ministerio sobre Madrid

Isabel Díaz Ayuso y Pedro Sánchez se reunieron personalmente por última vez hace 291 días. Hoy volverán a verse las caras en Moncloa. Ha transcurrido menos de un año desde que, en aquella cita rebautizada como la cumbre de las banderas –hasta 24 enseñas nacionales y madrileñas conformaron el fondo de la intervención de ambos ante los medios–, la presidenta autonómica recibiera en la Puerta del Sol al jefe del Ejecutivo de la Nación. El encuentro del pasado verano tuvo como objetivo atajar la ola de contagios que sufría en aquel momento Madrid. Pese al aparente buen clima que la rodeó, desembocó a los pocos días en la declaración unilateral de un estado de alarma por parte del Ministerio de Sanidad y que afectó únicamente a esta comunidad. Han sido menos de 300 días y, sin embargo, ha pasado casi una vida en términos políticos. Con la emergencia sanitaria derivada de la pandemia en una situación más favorable gracias al proceso de vacunación, con el Gobierno de Sánchez desgastado según todas las encuestas y con Ayuso reforzada tras unas elecciones en las que la dirigente popular obtuvo una victoria incontestable, se quedó a las puertas de la mayoría absoluta y propició el final de la carrera política del ex vicepresidente Pablo Iglesias. Precisamente son esos comicios del 4 de mayo los que han alumbrado el reencuentro de este mediodía.

Porque Sánchez cumple hoy con el protocolo de recibir a los líderes regionales una vez son investidos por sus respectivos parlamentos. Algo que no ocurrió durante los dos años de la legislatura anterior, a pesar de que Ayuso lo solicitó por carta en varias ocasiones.

Contra la «fiesta indepe»

La presidenta acudirá a Moncloa con un buen número de exigencias vinculadas con las necesidades y los problemas que, a su juicio, tienen los madrileños. Además de ello, volverá a trasladar a Sánchez su rechazo a los recientes indultos a los presos del «procés», condenados por la comisión de los delitos de sedición y malversación del dinero público. Y, a este respecto, hará hincapié en algo que es fundamental para su Gobierno: su oposición frontal a que Moncloa «toque» la fiscalidad madrileña y a que la «armonización» que pretende Sánchez para subir algunos impuestos en Madrid o el cambio en el modelo de financiación pueda servir para pagar contrapartidas a sus socios independentistas. Según los cálculos del Gobierno de Ayuso, Cataluña recibirá del sistema de financiación autonómica 21.500 millones, lo que supone un total de 5.500 millones de euros más de lo que recibe la Comunidad de Madrid, a pesar de tener sólo un millón de habitantes más.

Precisamente sobre esta cuestión, Ayuso avanzó su intención de llevar una propuesta concreta a Sánchez: «Dado que los empresarios catalanes, la mayoría por lo que veo, están a favor de estos indultos y de este camino hacia la independencia, pues que lo sufraguen ellos con sus impuestos y con su dinero». Según la presidenta, no debe ser Madrid la que «pague la fiesta independentista» a través de la subida de los impuestos que otros gobiernos autonómicos se resisten a bajar y sobre los que Moncloa quiere aplicar una armonización a nivel nacional que, en la práctica, se traduzca en un alza fiscal para Madrid. Por ello, Ayuso expresó hace algunos días su oposición a que sean «los empresarios, los autónomos y los contribuyentes madrileños» los que terminen resultando afectados por ello: «Esa va a ser una de mis prioridades. Madrid no está para pagar esta fiesta a nadie y no pienso permitir que toquen la política fiscal de Madrid para esto. Voy a defender los intereses de Madrid».

En términos prácticos, sostienen desde Sol, la armonización fiscal, en el caso de que finalmente pudiera llevarse a la práctica, implicaría que cada contribuyente madrileño tendría que pagar 2.000 euros al año más en impuestos de los que ya abona en la actualidad, lo que supondría una recaudación extra de 5.000 millones de euros para las arcas madrileñas en perjuicio de los ciudadanos.

De Cercanías a la EBAU

Al margen de la cuestión territorial y fiscal, fuentes próximas a la presidenta apuntan a que reclamará a Sánchez una mayor inversión en Cercanías –cuyas necesidades básicas en la comunidad ascienden hasta los 5.000 millones de euros–, una prueba de acceso a la universidad única para toda España para que los alumnos madrileños no se vean perjudicados, así como la necesidad de revisar algunos aspectos de la Ley Celaá que atentan contra el modelo educativo madrileño.

Del mismo modo, Ayuso presentará a Sánchez las líneas generales de uno de los proyectos estrella que el Gobierno de Madrid pondrá en marcha durante este mandato: un plan de natalidad con ayudas directas a las menores de 30 años que sean madres hasta que el bebé cumpla dos años de edad y que, por tanto, ascenderían a 14.500 euros. A este respecto, Ayuso intentará persuadir al presidente del Gobierno de la necesidad de que desde la administración se impulsen políticas de natalidad. En el equipo de Ayuso se contempla este tema como una «cuestión de país», por lo que verían con buenos ojos la activación de líneas estatales de actuación que permitieran a Madrid hacer más ambicioso el plan de natalidad regional.

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