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La gran empresa transforma los ERTE en ERE: al menos 15.000 empleos perdidos

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Susana Alcelay ABC

El coronavirus cambió la marcha de la economía global y en España está dejando a su paso secuelas sanitarias y económicas de las que va a ser difícil recuperarse. El Covid-19 ya se ha cobrado 100.000 vidas y ha dejado muy tocado al tejido empresarial. Muchas pymes autónomos se han visto obligados a cerrar definitivamente la persiana y otros subsisten a duras penas bajo el paraguas de los ERTE y clamando por ayudas directas en el desierto. Pero no solo los pequeños negocios están sufriendo el azote de la pandemia. La gran empresa está soportando un zarpazo sin precedentes en su balance. Los ERTE ya han comenzado a dar el testigo a los ERE.

«Hay que evitar que

se pierda lo ganado en mantenimiento del empleo, protección del tejido empresarial y rentas de los trabajadores», dijo en septiembre Nadia Calviño. Seis meses después, con la crisis cumpliendo los peores pronósticos de intensidad y duración, la amenaza comienza a cristalizar peligrosamente.

Hoy más de una veintena de grandes empresas tienen en marcha ERE para al menos 15.000 trabajadores. Entre finales de 2020 y el arranque de este año compañías de todos los sectores, de la banca o la industria, las aerolíneas, pasando por los servicios, el turismo, o la restauración han diseñado sus estrategias para adelgazar plantillas.

Algunos de los despidos que se planearon a principios de ejercicio comienzan a desarrollarse ahora; otros, ya se han cerrado. El goteo de los temidos ERE no cesa, en un momento en el que la economía está sumida en una recesión sin precedentes. Unas veces la fórmula es el despido colectivo, pero en la mayoría de los casos la extinción se disfraza de fórmulas amables más beneficiosas para los trabajadores, especialmente los mayores de 50 años, los primeros de la lista para salir por la puerta siempre que toca ajuste.

El último en anunciar que adelgazaba su plantilla fue El Corte Inglés. La pandemia no ha dado tregua y el gigante comercial diseña un programa de prejubilaciones y de bajas voluntarias incentivadas para un máximo de 3.500 trabajadores. En bajas es muy similar la extinción planteada en 2020 por Banco Santander. Un ajuste de 3.572 empleos que se produjo en el ejercicio más difícil para las entidades financieras desde la crisis financiera de 2008. Entonces, las provisiones también fueron protagonistas, aunque esa vez para sanear el riesgo inmobiliario. Ahora, más de una década después, en un escenario de tipos negativos, los principales bancos del país se cargan de dotaciones frente al impacto de la pandemia sobre balances y calidad de los activos.

La banca ha despedido su ‘annus horribilis’ con recorte de ganancias récord y el Santander, que cerró 2020 con pérdidas de 8.771 millones, no es la única entidad que adelgazará su plantilla este ejercicio. Banco Sabadell ha diseñado un plan de 1.800 bajas, que saldrán voluntariamente de la entidad en el primer trimestre. Ibercaja se une a los ajustes y prevé que abandonen el banco de forma voluntaria los 750 trabajadores nacidos entre 1961 y 1963, a los que ofrece el 85% del salario hasta que cumplan los 63 años.

Todos los sectores están sufriendo la embestida del virus, pero el revés no tiene precedentes en el sector turístico, el más castigado, con el agravante de que es uno de los pilares de la economía española. El año pasado llegaron a nuestro país tan solo 18,9 millones de turistas internacionales, 77% menos. Esto se traduce en que se perdieron más de 64 millones de turistas, un retroceso histórico por la crisis sanitaria que redujo la aportación al PIB desde el 12% al 4%.

Ahogados y sin ayudas directas como en Alemania o Francia el sector rema como puede en un contexto adverso, con retrasos en la vacunación y turistas que no terminan de llegar. Los hoteles han comenzado la venta de activos y cadenas y grupos comienzan a aligerar sus efectivos. NH fue la primera gran hotelera en anunciar que acometería un ajuste de 300 trabajadores como consecuencia de la prolongación de la crisis. Carrefour Viajes ha planteado una extinción para 257 empleados y Tui España hará lo mismo para 180 trabajadores. El grupo Iberostar tiene en marcha un despido colectivo de 246 trabajadores en su división de viajes.

Travesía de las aerolínea

Una de las consecuencias directas de esta crisis global ha sido el desplome del tráfico aéreo, que en España alcanzó un 60% en 2020. Seis de cada diez aviones se han quedado en tierra y el impacto en el negocio de las aerolíneas se ha trasladado a la industria aeroespacial. Airbus firmó en octubre de 2020 un plan de desvinculaciones voluntarias, que incluía prejubilaciones. Más de 410 trabajadores se han acogido a esta oferta y la compañía sigue negociando otras 771 bajas. En paralelo, su división de aviones comerciales ha encadenado dos ERTE que terminan el próximo 31 de mayo. En esta misma área, Airbus ha planteado a los sindicatos un ajuste de plantilla de 889 puestos repartidos entre Getafe (455), Illescas (283) y Puerto Real (151).

Empresas que también tienen en marcha despidos colectivos son ACS, para 260 trabajadores, y Acciona ya ha comenzado el proceso de extinción para 556 empleos en la planta de Nissan en BarcelonaGestamp hará lo mismo para 230 empleados y Sacyr Fluor 153 extinciones. Tubacex suprimirá 150 trabajos ante la caída de los sectores del petróleo y del gas, que son sus principales clientes.

Y los trabajadores de la restauración tampoco se han librado de la criba. Heineken aplicará un ajuste laboral para 228 personas de las diferentes áreas y centros de trabajo que tiene en España, salidas que en todos los casos se llevarán a cabo a través de prejubilaciones. También adelgazará plantillas Beer & Food, propietario de marcas de restauración como Tommy Mel’sTony Roma’sCarl’s Jr., La Chelinda o Gambrinus, que ha aprobado un ERE que afectará a 125 empleados. Pascual prescindirá de 137 de sus trabajadores.

La caída del consumo ha dado la puntilla a negocios como Imaginarium. La juguetera despedirá a 101 trabajadores. Es el segundo ERE que aplica en menos de medio año y dejará abiertas solo cinco de sus tiendas en España. El proceso de digitalización y el cambio en los hábitos de consumo impuestos por la pandemia son las razones que han llevado a la cadena de perfumerías Douglas al cierre de 103 establecimientos y a un ERE para 600 empleados. Worten ultima 222 despidos y Roche Farma eliminará 106 contratos.

Los ERE citados son solo algunos. El suma y sigue continúa.

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