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La fuerte subida de la tarifa de la luz se ‘come’ la rebaja del IVA

El Gobierno anunció la bajada del impuesto pocas horas después de que aprobara los indultos

La rebaja temporal del IVA de la luz del 21 al 10%, aprobada a ‘bombo y platillo’ por el Gobierno hace tres semanas, no está teniendo el efecto esperado en el bolsillo de los consumidores o, al menos, no tanto como desearían. El motivo es que la espectacular subida de las tarifas reguladas de la luz se está ‘comiendo’ esa bajada del impuesto.

La tarifa media del periodo punta de la primera quincena de julio, en la que los precios de la electricidad han batido todos los récords históricos, es un 43,25% más cara que la media de mayo. La de junio ya fue un 38% más elevada que la del mes anterior, según los datos de REE.

Estas tarifas se han encarecido casi un 11% en la primera quincena de julio en comparación con el mismo periodo de junio. El incremento se dispara un 57% si lo comparamos con la primera quincena de mayo.

Hay que recordar que ha habido cuatro días en julio (2, 5, 6 y 7) en los que se ha superado el récord de 0,26 euros el kilovatio hora (kWh). Además, solo tres días durante fines de semana (4, 10 y 11) los precios, en teoría más baratos, han bajado de los 0,10 céntimos el kWh.

Esos porcentajes de subida de las tarifas contrastan con el efecto que tiene en la factura la bajada del IVA, que es de aproximadamente el 10% del importe total. En una factura real de 39,19 euros, 3,56 euros corresponden al 10% del IVA, lo que supone un ahorro de 3,92 euros si se hubiera aplicado el 21% de IVA. Desde el Gobierno ven el ‘vaso medio lleno’, pues destacan que esa factura de 39,19 euros sería de 43,11 euros si el IVA no se hubiera bajado.

Maniobra política

Al margen de su efectividad real, la rebaja de este impuesto nació rodeada de la polémica, ya que fue anunciada el pasado 22 de junio pocas horas después de que el Consejo de Ministros aprobara los indultos a los políticos catalanes. La sorpresa fue importante, ya que los precios de la luz acumulaban varios meses al alza -desde abril- y porque la entonces portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, llegó a decir que Bruselas no permitía bajar el IVA a la luz. ABC demostró entonces que la directiva de la Unión Europea sí contemplaba una reducción de ese impuesto a la luz y el gas.

También hay que destacar que con el nuevo sistema de fijación de los precios de la tarifa regulada o pvpc, la que tienen un gran número de consumidores domésticos y pymes, a través de periodos ‘punta’, ‘llano’ y ‘valle’, el destino del importe de la factura de la luz ha variado sustancialmente.

Si tomamos como ejemplo el de la mencionada factura real de 39,19 euros, el 41,8% de ese total corresponde al coste de la energía. En ese porcentaje se incluyen unas mínimas retribuciones al operador del sistema eléctrico (REE) y al operador del mercado (OMIE). Con el anterior sistema sin periodos horarios, el coste de la energía hubiera supuesto el 34%, por lo que la factura sería más barata.

Peajes y cargos

Otro 22,6% de la factura actual son los denominados peajes, que retribuyen las redes de transporte y distribución. Un poco menos, el 20,6%, son los cargos, que son otros costes regulados que incluyen las primas a las renovables, cogeneración y residuos (10%), la anualidades del déficit de tarifa (7,8%) y los sobrecostes de la generación extrapeninsular (3%).

Por último están los impuestos, el 13,4% del total (el IVA del 10% y el impuesto especial del 5,1126% sobre la energía consumida y la potencia contratada). El alquiler del contador supone tan solo el 1,6% del recibo, ya que son 0,02 euros por día facturado.

El incremento de estas tarifas es consecuencia de la espectacular subida del precio de la electricidad en el mercado mayorista, que ha alcanzado los 91,54 euros el megavatio hora (MWh) de media en la primera quincena, un 9,9% más que la media registrada en junio (83,29 euros).

Esos 91,54 euros de la primera quincena son un 164% más que el precio medio de julio de 2020 (34,63 euros).

Impuesto a la generación

Llama la atención el fuerte aumento de los precios en el mercado mayorista durante esta quincena porque el pasado día 1 de este mes entró en vigor la suspensión temporal del impuesto del 7% a la generación que se aplica a las compañías eléctricas que tienen este negocio. La medida estará en vigor solo durante el tercer trimestre.

Esta y la rebaja del IVA fueron las dos medidas aprobadas por el Gobierno en un Consejo de Ministros extraordinario el 24 de junio para intentar bajar el importe de la factura de la luz. Ambas son temporales, porque la bajada del IVA será hasta el 31 de diciembre y siempre que el precio de la electricidad en el mercado mayorista esté por encima de los 45 euros el MWh, dato que no se da desde el mes de marzo pasado.

La subida de los precios de la electricidad se debe a que se han disparado las cotizaciones internacionales del gas natural y del CO2. Y como en el mercado mayorista quien marca el precio final para todas las tecnologías es la última que entra en el mismo, la más cara, es decir, el gas, pues hace que suban los precios. Con el añadido de que la cotización del gas lleva un extra de costes de CO2, que superan los 50 euros la tonelada, cuando hace un año costaba la mitad.

Entre el 16 de junio y el 9 de julio el precio del gas alcanzó niveles máximos tras subir un 18,3% la media de los precios ‘spot’ de los ‘hubs’ europeos, hasta los 34,31 euros/MWh, según el último boletín de GasIndustrial.

Este incremento se debe principalmente a una falta de suministro por los gaseoductos rusos del Yamal, Nord Stream 1 y a través de Ucrania, los dos primeros por paradas planificadas y el tercero por motivaciones políticas. La falta de GNL (gas natural licuado) por los altos precios del JKM asiático proporcionó apoyo alcista adicional en los precios de gas.

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