Actualidad

José María García, tras la muerte de Alfredo Fraile: «Julio Iglesias me ha llamado destrozado: ‘‘no puede ser, Alfredo no’’»

Alfredo Fraile falleció ayer a los 78 años tras permanecer más de un mes ingresado a causa del Covid-19. Su cuñado le describe como «un hombre generoso» y «muy bueno»

Alfredo Fraile llevaba ingresado desde hacía más de un mes en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz luchando contra el Covid-19. Pero la cosa se complicó y el destino ha querido que el mánager más importante de este país nos dejase a los 78 años. Su cuñado y «hermano» José María García nos ayuda a recordarle desde su refugio en Marbella. «La última conversación la tuvimos en la clínica -que por cierto quiero agradecer cómo se han portado todo este tiempo- cuando llevaba dos o tres días ingresado y me dijo que estaba bien y que le iban a cambiar de habitación. Pero en realidad se lo llevaban a la UVI aunque él no lo sabía».

Ya nunca más

pudieron volver a hablar ni él, ni su familia porque a Fraile le sedaron e intubaron. Este viernes su viuda María Eugenia Peña y sus seis hijos sí pudieron despedirse de él. Pero a 9.000 kilómetros otro ‘hermano’ lloraba desconsolado. No era otro que el cantante Julio Iglesias. Fraile fue su mánager, su amigo, su todo durante quince años (de 1971 a 1996). Y aunque muchos puedan pensar que el controvertido libro de memorias ‘Secretos confesables’ (Península) publicado en 2016 molestó al cantante o les alejó, nada más lejos de la realidad. «Julio me acaba de llamar, yo no había querido hacerlo por la diferencia horaria con República Dominicana (son seis horas menos), pero lo ha hecho él que se ha enterado por las noticias. Estaba llorando como un niño», confiesa García. Y es que el cantante era amigo de ambos. «Desde que supo que Alfredo estaba ingresado me llamaba todos los días dos veces. Y eso que muchos piensan de las memorias, a mí Julio nunca me dijo nada. Así que no le molestaron», apunta.

Alfredo y Julio iban al mismo colegio, sus familias eran amigas, tenían mucha confianza. Pero cuando empezaron «no había un manual para llevar su carrera», reconocía Alfredo Fraile en una entrevista. «Llegamos a salirnos de la carretera en Murcia, descubrimos en Galicia pueblos que ni sabíamos que existían, fuimos a sitios donde nos pagaban en negro y contábamos los billetes bajo una farola, también sitios donde no pagaban y salíamos pitando… En esos años dormí más con él que con mi esposa». Pero si alguien piensa que Fraile contó todo lo que vivió con Julio Iglesias en el libro, está equivocado. «Los secretos se los lleva a la tumba. Lo mismo que te llevarás tú los de tu marido, porque eran una pareja de hecho» (se ríe).

García y Fraile se conocieron por accidente. Bueno en realidad eran cuñados porque el periodista deportivo salía con Montse Fraile, la hermana del representante y este había oído hablar de él porque trabaja con Iglesias. Pero una tarde al recoger a su novia tuvieron un accidente cerca de la casa familiar en el madrileño barrio de El Retiro y desde entonces se convirtieron en inseparables. «Mi mujer y mis hijos (Luis y Pepe) pasaban mucho tiempo con ellos en Miami. Además es el padrino de Pepe».

Le vienen a la cabeza miles de anécdotas pero si algo no se le olvida son las paellas de su cuñada María Eugenia: «Julio se volvía loco. Solo quería paella y allí en Miami encontraban todos los ingredientes. Quería aprender a hacerla».

Con Presley de gira

Lo de Fraile y María Eugenia fue un amor de verano. Se conocieron con 14 años en El Escorial, donde veraneaban los padres de Alfredo en una casa muy bonita. Ni la distancia, ni la fama les separó nunca. Ella y una jovencísima Isabel Preysler viajaban al principio con ellos durante las giras pero luego prefirió quedarse al cargo de sus hijos. Porque Alfredo siempre tuvo claro que quería ser mánager «empezó a trabajar con Enrique Herreros Jr. y ya desde el principio tenía clara su idea».

Su cuñado cree que fue feliz, aunque distingue las etapas. «Después de estar con Julio (era un no vivir por la invasión de la prensa, las fans…) trabajó mucho tiempo con Silvio Berlusconi y con Adolfo Suárez. También en Telefónica. El se realizó profesionalmente». Berlusconi también se ha preocupado por su salud y está muy afectado con su muerte aunque a García no le ha llamado. «Yo solo le vi en un par de reuniones que tuvimos con Ramón Mendoza y él porque querían hacer la Copa de Europa. Yo les dije estáis locos y os va a matar la UEFA. Berlusconi me dio la razón y afortunadamente abortaron la idea», recuerda. Pero la etapa que más disfrutó fue la de Adolfo Suárez: «Esa la viví de cerca. Él trabajó muy duro porque era muy complicado por los tiempos que corrían en España, pero es una de las cosas que más satisfacción le dio. Estaba muy contento con Adolfo porque era muy organizado», explica.

Alfredo Fraile era un hombre muy callado, muy introvertido pero tremendamente generoso. «Era bueno a rabiar. Poca gente podrá hablar mal de él. Me acaba de llamar un señor desde Benidorm que quería venir al tanatorio porque mi cuñado le había pagado la carrera de Derecho ya que sus padre eran amigos», imagínate.

Y lo que muchos pensarán es que alguien que ha trabajado a ese nivel se hizo rico. «Alfredo ha sido tan generoso que ha ganado dinero para ser rico pero como ganaba lo gastaba. Además es muy difícil hacerse rico con seis hijos», argumenta García. Por cierto, que sus hijos han sido muy independientes, cada uno tiene su trabajo y ninguno siguió sus pasos.

Ahora Alfredo era un jubilado que disfrutaba leyendo mucho y viendo series. Ejercía de abuelo de siete nietos -cuatro de Alfredo, uno de María Eugenia, uno de Alejandra, uno de Jaime y a punto está de nacer el octavo-. Se le ha quedado por terminar la serie documental sobre Julio Iglesias que estaba preparando desde hacía meses. El último concierto lo organizarán cuando se reencuentren.

Añade un comentario

Pulsa aquí para comentar

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class