Actualidad

¿Hay que hacer discriminación positiva para plazas de médicos con enfermedad mental y transexuales?

Aragón oferta plazas para médicos con enfermedad mental y transexuales. Las oposiciones son para facultativos de Atención Primaria, que formarán parte de la plantilla fija

El acceso para estos colectivos es menos exigente en comparación con el resto de aspirantes

Aragón acaba de convocar oposiciones para médicos de familia de centros de salud y ha reservado parte de las plazas específicamente para facultativos transexuales o con enfermedad mental que acrediten que su patología les discapacita en un grado del 33% como mínimo. Es la primera vez que aparece una reserva de plazas de esta índole en una oposición a médicos de cabecera en Aragón. En concreto, establece un cupo de dos plazas para sanitarios que tengan reconocida una enfermedad mental y cuatro para quienes acrediten ser transexuales. En todos los casos, se trata de puestos fijos. Es decir, quienes aprueben la oposición pasan a ser, a todos los efectos, médicos de la plantilla fija del Servicio Aragonés de Salud.

 

En total, las oposiciones de médicos de familia que acaba de convocar el Gobierno aragonés suman 217 plazas. De ellas, 188 corresponden al turno libre, y el resto están reservadas para colectivos específicos: 2 para médicos que tengan una enfermedad mental, 4 para transexuales, 14 para discapacitados físicos o intelectuales, 6 para víctimas de violencia de género y 3 para víctimas del terrorismo.

Los cupos de reserva se realizan para primar a esos colectivos específicos y facilitarles el acceso en las oposiciones. Esos cupos restringen el número de opositores, porque solo pueden concurrir los miembros de esos colectivos. Al haber menos competencia que en el turno libre -el general-, el acceso también es menos exigente. En este, las notas de corte son más elevadas, al existir más aspirantes por cada plaza ofertada. Dicho de otra forma: el examen es el mismo, pero no la nota exigida para obtener plaza.

La convocatoria de esta oposición fue publicada ayer en el Boletín Oficial de Aragón (BOA). El Servicio Aragonés de Salud depende de la socialista Sira Repollés, consejera de Sanidad en el Gobierno que preside el líder del PSOE aragonés, Javier Lambán, un Ejecutivo cuatripartito que los socialistas comparten con Podemos, los soberanistas de la Chunta y el PAR. La resolución para convocar las oposiciones lleva la firma del director gerente del Servicio Aragonés de Salud, José María Arnal, un pediatra que dejó su escaño de concejal zaragozano del PSOE para convertirse en alto cargo autonómico a las órdenes de Repollés, que es ginecóloga. Arnal lleva ocho meses al frente del Servicio Aragonés de Salud.

Cupos por ley

En el caso del cupo reservado a opositores con enfermedad mental, se hace en aplicación de la ley aragonesa de Derechos y Garantías de las Personas con Discapacidad, que entró en vigor en abril de 2019. En ella, los afectados por enfermedades mentales pasaron a ser reconocidos como colectivo específico con reserva de plazas en toda oferta de empleo público que lance la Administración aragonesa. Esa ley fue aprobada por unanimidad en las Cortes regionales en marzo de 2019. Respecto al cupo que reserva específicamente para transexuales, las bases de esta oposición establecen que responde a lo establecido en la ley aragonesa de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación entre hombres y mujeres. Fue aprobada en abril de 2018 por unanimidad, con el respaldo de todos los grupos políticos que tenían representación en ese momento en las Cortes regionales: PSOE, PP, Podemos, PAR, Ciudadanos, Chunta e IU.

Esa ley entró en vigor pocos días después de que se convocara la anterior oposición para médicos de familia en Aragón, de ahí que ésta sea la primera vez que se ofertan plazas fijas de plantilla para transexuales en el Servicio Aragonés de Salud. Esa ley de Identidad y Expresión de Género impone que, en las oposiciones que convoque el Gobierno regional, deberá reservarse un mínimo del 1% de las plazas para transexuales. En este caso, ese cupo lo cumple por exceso.

La clave, poder ejercer

Tomás Toranzo Cepeda, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), no entiende los motivos de esta discriminación positiva salvo por el hecho de que están amparadas en leyes. «Lo que ha de hacer cualquier discriminación positiva es permitir el ejercicio de la profesión», reflexiona el médico, que agrega: «¿Puede ejercer un médico que sufre una enfermedad mental? Perfectamente, mientras esté controlado. Ahora, ¿eso merece discriminación positiva? No lo sé, pero no tiene ningún impedimento para acceder a méritos ni a formación, y puede competir en igualdad de condiciones con otros compañeros. Igual que en el caso de los facultativos transexuales», apunta. Sin embargo, puntualiza que si hay una discapacidad que impide ejercer, «adelante, no tenemos nada que decir».

Por su parte, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, dijo que «los colegios de médicos garantizan, a través de un programa pionero en Europa como es el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), que todos los médicos con problemas de salud mental ejercen su actividad en las mejores condiciones. Este compromiso social de la profesión médica no solo vela por la salud de nuestros compañeros, sino para que los pacientes reciban la mejor calidad asistencial». Manuela García Romero, coordinadora del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), no ha querido valorar la decisión del Gobierno aragonés y ha hecho hincapié en que hay que «desestigmatizar la enfermedad mental y convivir con ella. Entiendo que cualquier persona con una enfermedad mental que accede a un puesto de trabajo, lo hace porque está estable, lleva un tratamiento fijo y una supervisión por parte de su especialista y, por tanto, es capaz de asumir las funciones que va a realizar».

Etiquetas

Añade un comentario

Pulsa aquí para comentar

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class