Actualidad

El rechazo mayoritario a AstraZeneca se disparó un 300% en varias regiones españolas

Vacuna
Vacuna
Spread the love

M. Lozano / B. L. Echazarreta – ABC

Sanidad ignora en los protocolos la posibilidad de rechazo a una vacuna determinada, pero planea lanzar una campaña para animar a la población a inmunizarse

La semana pasada será recordada como la más caótica de la campaña de vacunación. La confusión en la administración del fármaco desarrollado por la Universidad de Oxford se tradujo en el mayor rechazo a la vacuna que ha experimentado España desde diciembre, según los datos de las comunidades autónomas consultadas por ABC.

El cambio de estrategia del Ministerio de Sanidad llevó a muchos ciudadanos que estaban citados a dudar de la seguridad de la vacuna anglosueca, lo que provocó que en regiones como Madrid el porcentaje de rechazo pasara del 2 al 60% en cuestión de horas. Esto supone un ascenso en el rechazo de un 300% que también se produjo en Cantabria, donde el porcentaje de aceptación de los sueros contra el coronavirus había sido hasta ese momento próximo al 100%.

Desconfianza creciente

En concreto, en la comunidad que preside Miguel Ángel Revilla la semana pasada se apreció un rechazo histórico a la vacuna, que fue superior al 50%, aunque este último lunes esa negativa había bajado al 30%, un porcentaje aún así preocupante.

Andalucía y Murcia también sufrieron un desplome en la aceptación a las vacunas tras la convulsión de la semana precedente. Llama la atención el caso de Murcia, donde la población también ha cuestionado la seguridad del fármaco de Pfizer y registro un absentismo a las citas de entre el 10 y el 15%. Con AstraZeneca llegó a ser del 30%. Por su parte, en la comunidad que preside Manuel Moreno Bonilla, el índice de negación desde el inicio del plan de vacunación estaba fijado en el 1%, pero el jueves y viernes el rechazo a las dosis de AstraZeneca creció hasta un 20%. Sin embargo, esta semana la situación ha revertido y un 93% de los citados para recibir la discutida marca acudieron a la cita.

A pesar de todo lo anterior, –y aunque la campaña de inmunización es una estrategia trazada por el ministerio que dirige Carolina Darias –el protocolo a seguir cuando una persona rechaza vacunarse se ha convertido, una vez más, en un guirigai autonómico y no ha sido abordado en ningún Consejo Interterritorial de Salud, según ha podido saber este diario.

Lo que sorprende es que desde el ministerio se esté planteando lanzar una campaña para animar a la población a vacunarse –siguiendo la estela de la Comunidad de Madrid– pero no un protocolo para gestionar el rechazo que, como reconocen algunas autonomías, «genera graves problemas de organización». Si bien en Navarra, por ejemplo, a los que se niegan a ponerse AstraZeneca les volverán a telefonear cuando exista la posibilidad de administrarles otra vacuna; en la mayor parte de las regiones no existe tal deferencia. En Andalucía, las personas que rechacen la vacuna desarollada en Oxford no recibirán dosis de otras marcas. En lo que sí coinciden todas las regiones es que a nadie le sacan de la lista si se niega a vacunarse.

También hay posturas divergentes en lo que se refiere a la recaptación o ‘repesca’ –término que emplean en algunas consejerías–. Miguel Rodríguez, consejero de Sanidad de Cantabria, declaró hace unos días que «si uno dice que no, pues dice que no. No vamos a obligar a nadie de momento a vacunarse, pero no podemos estar todo el día recaptando y volviendo atrás hacia colectivos que habían dicho que no y que cambian de opinión». Caso distinto es el que se vive en la Comunidad Valenciana, pues a los grupos de riesgo que no se presentan para recibir su pinchazo se les volverá a llamar cuando les corresponda por edad. Si en esta segunda ocasión no acuden, «por su cuenta hay que ponerse en contacto con su centro de salud si en algún momento deciden vacunarse», explican desde la consejería de esta región.

Criterios dispares

En Galicia y en Madrid se guían por un criterio distinto y esperan a que se acabe con el grupo al que pertenecen los citados para telefonearles por si «lo han reconsiderado». El departamento que lidera Enrique Ruiz-Escudero resume el plan como «citar, citar y volver a citar hasta vacunar a todo el mundo».

Aunque no en todas las autonomías españolas la situación de rechazo ha llegado a dispararse como en la Comunidad de Madrid, Cantabria, Andalucía o Murcia, lo que sí está claro es que la crisis de credibilidad en torno a las dosis de AstraZeneca sigue vigente. En el último grupo llamado a vacunarse con ella en la Comunidad Valenciana la «abstención» fue del 20%.

El rechazo más generalizado es por parte de los grupos diana que estaban citados la semana pasada. Un claro ejemplo es el de Castilla-La Mancha, donde unos 4.000 docentes (un 15% del total) rechazaron AstraZeneca. En Comunidad Valenciana no se vacunó a un 18% de los docentes porque no acudieron a la cita o por que quedó contraindicado tras la actualización de la estrategia de vacunación.

En el resto de comunidades el rechazo baja del 10%. En Navarra el rechazo de vacunarse con AstraZeneca justo cuando se comenzó era de un 4% y ahora es del 7%. Mientras, en el grupo de mayores de 70 años solo un 2,2% se negó a vacunarse con Pfizer. También aumentó la desconfianza en La Rioja. Allí la tasa de no vacunación es del 0,9% de forma global, pero durante este mes de abril el 8,8% de personas citadas no se presentaron.

Por su parte, Cataluña señala que no ha habido percepción de rechazo en ninguna de las vacunas aprobadas. Según datos facilitados a ABC por la consejería de Salud, a comienzos de año el 5,7% de las personas incluidas dentro de los colectivos prioritarios de la primera etapa de la campaña de vacunación se negó a vacunarse. Ahora, la web habilitada hace unas semanas para que candidatos a la vacuna de AstraZeneca puedan apuntarse a la inmunización sin ser citados antes se desbordó de peticiones. En sólo 24 horas, se cerraron 100.000 citas, lo que demuestra la gran aceptación de la vacuna.

Tampoco en Extremadura y Asturias han notado un aumento en las personas que rechazan vacunarse. Allí el porcentaje supone el 0,78% y el 1,95% respectivamente. En Baleares la cifra ha sido «anecdótica», al igual que en el País Vasco. Pero si hay una excepción que destaca sobre el resto es el caso que se vivió en Castilla y León, donde la semana pasada –y a pesar de la tendencia mayoritaria– se batió un nuevo récord de inmunización.

Añade un comentario

Pulsa aquí para comentar

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class