Actualidad

El BCE avaló en enero los ajustes de empleo que critica Calviño

Spread the love

Los supervisores han animado a la banca estos meses a buscar «la eficiencia de costes»

La llamada de auxilio de Nadia Calviño a los supervisores para limitar los despidos y los sueldos en la banca tiene muy escaso recorrido. Básicamente porque la tesis que sostienen estos es opuesta a la de la vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos. Aparte de que, como aseguran fuentes financieras, Calviño ha involucrado a actores que nada pueden hacer en ciertos casos.

«Tendremos que utilizar los distintos instrumentos y creo que el Banco de España como supervisor del sector tiene un papel que jugar para encauzar este proceso de la manera más positiva desde el punto de vista de su impacto en la economía general de nuestro país», dijo la jefa económica del Gobierno ante corresponsales extranjeros. Presión para

el gobernador Pablo Hernández de Cos, sabedora también Calviño de que la supervisión de las entidades financieras de cierto tamaño depende directamente del Banco Central Europeo (BCE). Y la realidad es que la organización dirigida por Christine Lagarde ha sido tajante tanto sobre los ajustes de empleo como sobre los sueldos.

Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE, ya apuntó en enero a la necesidad de reducir costes. No dudó en señalar el «exceso de capacidad en el sector bancario». Un exceso de capacidad que se traduce en demasiado personal y oficinas, y que lastra la rentabilidad del gremio.

Puso en valor la urgencia de lograr mayor eficiencia de costes e invertir en nuevas tecnologías. «Las entidades que las utilizan (tecnologías) para dar servicio a sus clientes de forma remota podrían operar con menos sucursales. (…). Dado que el trabajo a distancia parece haber tenido éxito en la mayoría de los casos, las entidades podrían considerar la posibilidad de revisar sus políticas de personal y de oficinas, con miras a aumentar la eficiencia de costes. Varias entidades significativas participan en proyectos de transformación que, si se ejecutan con éxito, podrían abordar las preocupaciones acerca de la sostenibilidad a largo plazo de sus modelos de negocio», dijo, aunque, como indican fuentes financieras, el supervisor de la zona euro no interviene en decisiones de negocio de las entidades. Transformación, en suma, que apunta a ajustes de empleo y oficinas derivadas de la digitalización, un argumento muy utilizado por los bancos en sus ERE. «Esperamos que las entidades continúen la senda de la transformación estructural que ha impulsado la pandemia de Covid-19, tanto en términos de eficiencia de costes en relación con el personal y la gestión de las sucursales, como en términos de adopción de tecnología. Estas dos vías ayudarán a restablecer niveles aceptables de rentabilidad», añadió.

Respecto a la crítica de Calviño a los sueldos, el BCE también fue claro hace cuatro meses, en la revisión de su política de dividendos y remuneraciones. Ya entonces se pidió al sector «extrema moderación» con los salarios variables. Una recomendación asumida al dedillo por el sector financiero, ya que más que recomendaciones son casi obligaciones.

En nuestro país, la presión ejercida por la vicepresidenta sobre el Banco de España choca en parte con cómo se pronunciaba la institución a mediados de 2020 en su informe anual. «En un entorno en el que los tipos de interés muy posiblemente permanezcan en niveles muy bajos durante un período más prolongado que el estimado hace solo unos meses, la mejora de la rentabilidad del sector exigirá esfuerzos para reducir costes y aumentar la eficiencia», rezaba el documento. Todo ello aderezado con la llamada continua, especialmente del BCE, a las fusiones, que los supervisores saben que inevitablemente traen consigo despidos, como en el caso de Caixabank.

Etiquetas

Añade un comentario

Pulsa aquí para comentar

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class