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Alejandro Blanco: «No serán perfectos, porque faltará el público, pero serán unos grandes Juegos»

El dirigente, convencido de que España está en condiciones de organizar otros Juegos, cree que la cita de Tokio estará a la altura de las circunstancias

Alejandro Blanco es presidente del Comité Olímpico Español (COE) desde septiembre de 2005 y ha sido testigo directo de once Juegos Olímpicos. Esta vez, en Tokio, todo será distinto. La pandemia ha desdibujado la cita a la que todo deportista sueña con acudir. Firme defensor de la Independencia del Movimiento Olímpico, asume que la ausencia de espectadores por la pandemia reducirá la espectacularidad: «No serán perfectos, pero serán unos grandes Juegos».

Como consecuencia de la Primera y Segunda Guerra Mundial se cancelaron los Juegos de 1916, 1940 y 1944. La pandemia no ha podido con los de 2020, pero sí obligó a aplazarlos un año. ¿Dónde está la diferencia?

No es comparable. La guerra vírica ha afectado a todos los

 países del mundo, lo que no había ocurrido nunca. No podemos olvidar que más de la mitad de la población en un momento determinado estábamos confinados, más de 3.000 millones de personas estábamos en nuestras casas y creo que ha sido algo difícilmente imaginable. Dios quiera que no se repita nunca.

Soy de los que dijo ‘sí’ a los Juegos de Tokio, pero una cita de estas características con las gradas vacías… ¿Hubiera sido mejor su suspensión?

Lo que mejor pudo hacer el Comité Olímpico Internacional y lo mejor que ha hecho el Comité Organizador, con Japón y con la Organización Mundial de la Salud, es tomar la decisión de posponer los Juegos y realizarlos este año. Evidentemente, falta el público, que es una parte muy importante del espectáculo deportivo, porque en las gradas está la pasión, están los llantos, las alegrías, las risas, los abrazos. Está todo lo que rodea al competidor y que hace que éste se sienta inmensamente feliz dedicándole a todos los asistentes su victoria y no solo su victoria, sino su actuación. La decisión es correcta, no es la perfecta porque estamos viviendo una situación dificilísima que tenemos que superar como sea, pero en todas las competiciones que se han iniciado sin público, el deportista se ha superado y ha intentado seguir haciendo lo que mejor sabe hacer que es competir. Repito: no serán unos Juegos perfectos porque faltan los espectadores, pero serán unos grandes Juegos. Y a través de los medios de comunicación más de 3.000 millones de personas van a ver estos Juegos que tendrán una incidencia en la sociedad que será superior a la que tuvieron todas las ediciones anteriores.

Pasemos al terreno deportivo. La maratón y la marcha atlética se celebrarán en la ciudad de Sapporo. ¿Qué opinión le merece que la maratón, disciplina que normalmente clausura los Juegos, la trasladen a 800 kilómetros de Tokio?

Ante lo que ha pasado, ante lo que está viviendo Japón y ante lo que estamos atravesando todos los países con el Covid-19, cambiar de sede a una prueba es intentar que las medidas de seguridad sanitarias sean las máximas. Además, se pretende que la familia olímpica esté en las mejores condiciones para que el virus no le ataque y no se produzca otra pandemia a nivel mundial. Es una decisión difícil, pero seguro que lo valoraron todo para tomar esa decisión.

¿Cómo ve a nuestros deportistas? ¿Han hecho una valoración de cuántas medallas podrían ganar los olímpicos españoles?

He ido a muchas competiciones, realmente les veo en un estado de forma extraordinario y con unas ansias competitivas como hacía tiempo que no veía. Independientemente del número de medallas, soy inmensamente optimista con que el equipo olímpico español hará un gran papel en Tokio.

El barón de Coubertin nos dejó un legado: «Lo importante es participar». ¿Cree que cuando un deportista acude a unos Juegos sólo se conforma con participar?

Es un lema muy importante, pero participar no significa ir de paseo. Todos los que tienen la oportunidad de clasificarse para los Juegos son unos elegidos. En Tokio va a haber 11.600 deportistas que representan a millones y millones de personas que practican deporte. Lo importante es participar, lo importante es competir. A partir de ahí ganarán los elegidos. Pero hay dos formas de ganar: una es ganar una competición y otra es ganarte a ti mismo. Esa oportunidad que te dan los Juegos y las distintas competiciones de ganarse a uno mismo, de marcarse unos retos, unos tiempos, un resultado, y avanzar y terminar una prueba, pensar en participar en la siguiente para seguir mejorando… Eso es el deporte en estado puro.

El skateboard y el breakdance aparecen como disciplinas olímpicas para los Juegos de París en 2024. Sin embargo, sorprende que no esté el kárate.

El skateboard y el breakdance corresponden a la inquietud que tiene el Comité Olímpico Internacional de abrir la puerta a nuevos deportes más conectados con la sociedad o que en un momento determinado se estén realizando en más países. Eso no significa que nosotros no podamos pensar que el karate tendría que estar en los Juegos. Respeto y tengo que apoyar las decisiones que toma el Comité Olímpico Internacional, pero el kárate por su historia, por estar en todos los países del mundo, por su trayectoria, por su tradición, por su formalidad y por su estructura es un deporte que merece, sin ninguna duda, la categoría de olímpico. Espero, deseo y estoy seguro de que en las sucesivas ediciones volverá a formar parte de la familia olímpica porque realmente se lo merece.

Usted viene del judo, un deporte donde existe contacto pero que ante todo sobresale el respeto hacia los rivales. ¿Esto es olimpismo?

He practicado muchos deportes. El último ha sido el judo, en el que lo más importante es el respeto, los valores y eso es olimpismo. Al final, las marcas son una consecuencia de tus capacidades y de tus aptitudes, pero los valores son algo que llevas dentro y que son muy importantes en el deporte. El olimpismo es deporte, el olimpismo es práctica, pero el olimpismo también son valores.

Como presidente del COE ha vivido once Juegos. ¿Cuáles han sido los tres que siempre recordará?

Barcelona, porque fueron extraordinarios y cambiaron la suerte deportiva de España, pero, sobre todo, cambió a la sociedad con una organización perfecta. Los de Pekín, porque es muy difícil poner tantos medios y tantas personas en una organización, algo que será dificilísimo de repetir. Y los de Sidney, que también tuvieron una gran organización.

¿Volverá España a organizar unos Juegos?

Por el nivel de nuestros deportistas, por el organizativo, por el nivel de nuestros dirigentes y por el nivel que tiene la gente española de conocimiento y pasión por el deporte, España se merece unos Juegos de verano y unos de invierno. Hay que buscar la fecha más apropiada para cada uno de los eventos, pero España siempre tiene que mantener el sueño vivo de organizar unos Juegos.

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